miércoles, 27 de julio de 2011

Una tremenda cuña publicitaria



Gracias a Humberto por el envio,
Gustavo



El complejo de inferioridad y Francisco Rangel Gómez

Uno de los problemas que aqueja a los miembros del régimen es un profundo complejo de inferioridad. En un siglo en el cual la globalización es acentuada y los países modernos enfatizan la interdependencia y la cooperación, estos seres del paleolítico inferior se empeñan en decir que lo hacen todo “aquí”. Esto es, por supuesto, una gran mentira. La comida es importada, los autos son importados, todo en Venezuela es importado, menos la corrupción que es ”made in Miraflores”. Pero Rangel Gómez, el gobernador chavista de Bolívar, ha dicho hace poco: "Para el estado Bolívar es motivo de orgullo que en esta tierra haya sido construida la primera plataforma petrolera totalmente venezolana”.

Se refiere Rangel a una plataforma para la producción petrolera en el Golfo de Paria, la cual fue ensamblada en Matanzas, Guayana. Rangel no sabe la diferencia entre ensamblar y construír. Seguramente nunca tuvo un juguete de esos. La citada plataforma estaba siendo ensamblada desde 2006, hace cinco años. Como el término lo indica, se juntó una estructura con componentes de diversos orígenes. No es que carezca de méritos el trabajo, ya que se trató de una estructura grande y compleja. Es que no fue construída sino ensamblada en Venezuela, con equipos no hechos aquí.

Ya Giordani, otro acomplejado, había dicho en 2010 que la gabarra Aban Pearl era “Venezolana”’, cuando era un cachivache alquilado con olor a inmenso guiso, hecha hace 35 años en Singapore y hundida en el mar venezolano para verguenza de PDVSA.

El Correo del Orinoco describe así, de manera muy cursi, la historia de la plataforma “venezolana”:

Cuando la empresa ConocoPhillips decidió salir del país se llevó todos los planos del proyecto y el equipo de ingenieros que comandaban la iniciativa. Apenas estaban montadas la estructura que formaban la base de la plataforma. Pero Venezuela es tierra de gracia. El amor fue la llama que le insufló impulso al proyecto. Uno de los ingenieros de la transnacional petrolera se enamoró de una carupanera y decidió fundar su hogar en estas tierras. Su aporte fue de gran utilidad para continuar con el proyecto. Le prestó mucha ayuda a la empresa Vhicoa, filial de Pdvsa y encargada del proyecto, para reconstruir todos los planos. “Es un hito en la historia petrolera de Venezuela. Pdvsa socialista no se amilanó. Asumió el reto y siguió adelante. Fueron 6 años de arduo trabajo, desde que arrancó el proyecto en el año 2006 “, expresó William Gómez, vocero de Pdvsa Industrial, en un recorrido por el Patio Alianza para inspeccionar la plataforma atracada a orillas del río Orinoco entre los muelles de Sidor y Venalum”.

Definitivamente estos acomplejados no tienen sentido del ridículo.

El petróleo no es una religión



Un grupo de unos 85 petroleros y economistas venezolanos, coordinados por el infatigable ingeniero de petróleos Diego González Cruz, se ha dado a la tarea de estudiar/analizar la industria petrolera venezolana con miras a establecer un modelo que reemplaze al actual, que muchos consideramos agotado, por efecto del castigo a que ha sido sometido durante los últimos trece años por una pandilla de incompetentes (en justicia, ya este castigo había comenzado cuando la pandilla llegó al poder). Los tópicos que se están analizando en el seno de ese grupo incluyen aspectos financieros, técnicos y organizacionales. Aunque todavía se está lejos de llegar a una visión orgánica, ya mucho del material generado es muy valioso. Para contribuir con este grupo, no como especialista que ya no soy, sino como gerente o simplemente venezolano interesado, deseo hacer una reflexión sobre lo que considero la esencia del problema que hemos tenido historicamente y hasta histericamente y que hoy tenemos, aún más exacerbado que nunca. Se trata de lo siguiente:

Para lograr que la industria petolera venezolana llegue algun dia (antes de que el petróleo sea reemplazado por otra fuente de energía) a ser un verdadero motor del desarrollo nacional, deberá despojarse de algunas características que han retardado o inhibido su evolución satisfactoria. Creo que la principal es la naturaleza “religiosa” que se le ha dado, tanto por parte de gobiernos democráticos como de dictaduras. La demagogia, el patrioterismo, han confundido el concepto de propiedad del recurso con el de control operativo y financiero de la actividad. Para nuestros políticos tener el control de la actividad requiere tener el poder decisorio de tipo operacional y financiero, manejar directamente los mecanismos de producción. No han aceptado nunca, por pensar que implica pérdida de soberanía, que el control pueda obtenerse de manera más eficiente para la nación por medio de regulaciones apropiadas. Ello llevó en los años 70 a la estatización de la industria, cuando la combinación de leyes y regulaciones existentes ya le daba al país casi todos los beneficios, sin los riesgos. El país político se empeñó en estatizar (no fué una nacionalización) los riesgos. Hoy, ese prurito nacionalista, “religioso”, ha llevado a la trágica situación de una empresa petrolera, PDVSA, casi en situación de quiebra financiera y, en mi criterio, ya quebrada gerencial y tecnicamente.

Este error es producto de un complejo colectivo de inferioridad cultivado con amor por los políticos venezolanos, el cual ha hecho posible que el mayor esfuerzo del país se centre en monopolizar la operación y el control financiero de la industria petrolera, en lugar de concentrarse en regular la actividad y dejar que el sector privado la lleve a cabo.

Así vemos hoy que la empresa petrolera estatal, PDVSA, está obligada por ley a tener una mayoría accionaria de las empresas mixtas y a tratar de desarrollar directamente una operacion gigantesca y compleja en la Faja del Orinoco o Costa Afuera, para la cual no está gerencialmente, tecnicamente o financieramente capacitada. El resultado ha sido predecible. Acaba de declarar a la faja “en crisis”, concepto inaceptable para una empresa petrolera y pretende que los socios, casi todos seleccionados en base a una ideología política y no en base a su capacidad técnica, aporten todo el capital necesario a la empresas mixtas que han formado con PDVSA, a pesar de tener una minoria accionaria. Esa es una medicina difícil de tragar para los Chinos, los Rusos o los Iraníes, o para las empresas comerciales de petróleo como Chevron-Texaco. Todo convenio martillado en base a esa relación artificial está probablemente condenado al fracaso a corto o mediano plazo.

Cualquier modelo petrolero que se implante en el futuro deberá poseer una base gerencial, técnica y financiera sólida, dando más peso al concepto de lo óptimo que al concepto de lo máximo. Con ello me refiero a la conveniencia de establecer asociaciones ganar-ganar con el sector privado, lograr ingresos estables a largo plazo en preferencia a unos pocos años de bonanza seguidos de años de vacas flacas. Esa atenuación de los ciclos festín-hambrunas puede lograrse mediante una inteligente asociación con los clientes de nuestro petróleo, más que a través de confrontaciones estériles y pomposas con ellos, tan propias de ideólogos acomplejados.

martes, 26 de julio de 2011

Iris Varela, ministro: Que es una raya más para ese mapurite?

 
Viene a humanizar las cárceles....

Acabo de leer sobre el nuevo endeudamiento de PDVSA, otros $4200 millones, ofreciendo la exorbitante tasa de 11.95 por ciento de interés. Lo que esta tasa de interés significa en un mundo en el cual las tasas de interés normales son casi cuatro veces menores, es que el país está en bancarrota y que nadie compraría los bonos si el ineterés no fuera tan grotescamente alto. Es lo que le sucedió a Bernard Madoff cuando su esquema Ponzi se comenzó a derrumbar. Comenzó a solicitar dinero a diestra y siniestra ofreciendo con desespero retornos tan atractivos que, finalmente, hasta la inepta SEC comenzó a ver que había algo raro allí. En el caso de Venezuela, por supuesto, no hay nadie que vigile al hamponato chavista y es por ello que el serrucho solo se trancará cuando ya el mál sea irreversible y Giordani se esté bañando en el Guaire junto con Aristóbulo.
No había terminado de leer sobre ese nuevo asalto al erario público cuando oí la noticia : “la Dra. Iris Varela ha sido nombrada Ministro (a) de Prisiones”. En un país donde el presidente es Chávez, el canciller es Maduro, el Presidente de PDVSA es Rafaél Ramírez, el presidente de la Asamblea Nacional es Soto Rojas, la presidenta del tribunal de Justicia es Luisa Morales y el embajador en Italia es Isaías Rodríguez, que es una raya más para ese mapurite? Faltaba Iris, pués.
Iris Varela ministro..... Lovecraft, Poe, se quedan pendejos ante este horror.

José Antonio Lorente: científico meloso con Chávez


El Dr. José Antonio Lorente, experto en ADN, autor del informe sobre los restos de Simón Bolívar presentado a Hugo Chávez, dijo: "En todos los años que he trabajado en diferentes países del mundo haciendo análisis de cadáveres de personalidades nunca he visto un equipo humano tan comprometido y tan serio como el que estudió científicamente los restos de Simón Bolívar". Y prosiguió: "Yo no sé si esto -prosiguió- es consecuencia de la vivencia que los venezolanos tienen actualmente desde el punto de vista político y revolucionario de este país, pero puedo afirmar que hay compromiso por la verdad, por la honestidad, que en otras circunstancias no he visto aún". Es decir, en USA, en Alemania, en Francia, en su misma patria, no existiría esa "honestidad".
Este comentario de Lorente es totalmente inadecuado. El científico español, pagado por Chávez para hacer no uno, sino dos informes científicos (el de Miranda también le fue contratado), se permite retribuir los contratos con una declaración política de apoyo a la soez dictadura venezolana. El Dr. Lorente ha cometido un grave error que le resta mucha credibilidad.

Esto es más grave por cuanto casi todo lo que sabe el Dr. Lorente en materia de investigación en esa área lo aprendió en un país de libertad, en los Estados Unidos. Así lo reconoce en una entrevista que le hicieran hace algunos años, cuando aún no era entusiasta de la revolución “bolivariana”. Dice: “ [el] Dr. Bruce Budowle, de quien he aprendido casi todo lo que sé en materia de técnicas y protocolos de trabajo en laboratorio. Director de la Unidad de Investigación Biológica del FBI, es una persona que me ha ayudado mucho, tiene una mente privilegiada y me ha abierto las puertas del FBI. Gracias a él, fui la primera persona de fuera de los Estados Unidos que entró a formar parte del FBI sin pertenecer a un cuerpo de policía. Tenemos una buena relación personal y familiar”.
A pesar de deberle al FBI casi todo lo que sabe, el Dr. Lorente también apunta: “En los Estados Unidos no es raro que el caucasiano norteamericano considere con desagrado e incluso trate despectivamente a los hispanos (que son considerados a veces gente de segunda categoría). Esto es así sobre todo si hablas mal el idioma..”. Esta es una generalización injusta. Nuestra experiencia es la contraria. Creemos que es  es raro que suceda esto en los Estados Unidos, país donde hay una gran generosidad entre la comunidad científica y académica en el tratamiento de los extranjeros. Lo que no es aceptable es que el extranjero frecuentemente pretenda que sean los nativos del lugar quienes hablen su idioma.

El Dr. Lorente no parece darse cuenta de que la zarzuela sobre los restos de Bolivar está orientada a afirmar que “los colombianos” lo asesinaron. El meloso científico es un tonto útil, eso sí, bien pagado.