lunes, 11 de abril de 2022

Hotel Lagunillas, 3 a.m. Julio 1963: encuentro que cambió mi vida

 

                                                      Lago de Maracaibo, perforando un pozo


Décimo viaje a Serendipia

 HOTEL LAGUNILLAS, 3 a.m. de un día de Julio, 1963.

      ENCUENTRO QUE CAMBIÓ MI VIDA

En mi narración anterior describí las circunstancias que me llevaron a Lagunillas, prácticamente a comenzar de nuevo mi carrera en SHEL, después de estar seis años en el Departamento de Exploración. Al cabo de seis meses en Lagunillas logré convertirme en un buen ingeniero de operaciones lacustres, ayudado por un grupo de compañeros maravillosos, casi todos más jóvenes que yo.

Mi trabajo me llevaba al Lago con frecuencia, a todas horas, cada vez que un pozo estaba cercano a la profundidad final y debía ser evaluado y completado como productor, o abandonado por no presentar indicios de petróleo comercial. A cualquier hora del día o de la noche mi presencia podía ser requerida en la gabarra de perforación, para lo cual llamaba al servicio de helicópteros. En varias ocasiones debí llegar a una gabarra situada en el centro del lago o regresar a tierra en aquellas frágiles burbujas voladoras, bajo una tormenta, con el relámpago del Catatumbo rompiendo la negrura de la noche por segundos. Me sentía orgulloso de hacer ese trabajo sabiendo que, mientras Venezuela dormía plácidamente, estábamos generando la riqueza que le daba a la nación el ingreso necesario para que pudiese atender debidamente a sus ciudadanos.

Una madrugada de 1963, después de supervisar la completación de un pozo, regresaba del lago muy cansado, con la ropa manchada de barro y aceite. Me dirigía a mi habitación del Hotel Lagunillas (aún no tenía una casa en el campo y Marianela y mis dos hijos vivían en Maracaibo con mis suegros). Entré al hotel en el momento en el cual venía saliendo una pareja vestida de etiqueta, él de elegante smoking tropical, ella – muy bella – de traje largo y fumando un delgado tabaco. El contraste no podía ser más grande entre la pareja tan acicalada y mi facha.  Nos encontramos frente a frente y el señor dijo: “Me reconforta saber que hay alguien trabajando en la empresa mientras nosotros estamos de fiesta, ¿cómo es su nombre”?

“Gustavo Coronel”, le respondí. “”Soy geólogo de la empresa y vengo del lago”.  La bella mujer me preguntó: “¿fue a atender al nacimiento de un nuevo bebé”? Y le dije, sonriendo: “Así fue, señora”.

Nos dimos las buenas noches y cada quien siguió su camino. Si hubiera entrado al hotel cinco minutos antes o cinco minutos después, nunca me hubieran visto.   

Pero, nos encontramos y ello cambió mi vida. Como supe después, me había encontrado con C.C. Pocock y su esposa Nina. Pocock era ya vicepresidente de Shell Venezuela e iría, eventualmente, a ser presidente de la empresa y el presidente mundial (CEO) de Shell. Cuando nos encontramos estaba pasando una semana de familiarización con las operaciones de producción de la empresa.

 Un par de días después me llamó Raiza Prado, quien era la asistente del Gerente General de Lagunillas, y me dijo que el Sr. Pockock deseaba verme. Al llegar a la oficina Raiza me dijo: “Tiene como media hora leyendo tu archivo y riéndose a carcajadas”.

Al sentarme a hablar con Pocock me preguntó por mi carrera y como me sentía en la empresa. Yo le dije que me sentía bien, que  había tenido un contratiempo en la empresa y había sido enviado a Lagunillas, lo cual él ya sabía por haber leído mi archivo. Me preguntó si pensaba que mi salario era el adecuado y le respondí que era un poco bajo, al compararlo con los de mis colegas de menor experiencia.

Un poco después de esta reunión Pocock me llamó de nuevo a su oficina para informarme que mi nuevo salario sería un 25% mayor del que tenía en ese momento y para preguntarme si yo estaría dispuesto a ir a trabajar con la empresa en Balikpapan. Yo respondí,  agradeciendo el aumento sustancial de remuneración y preguntando, “donde queda Balikpapan”?

El Sr. Pocock me explicó: “Balikpapan está en Kalimantan, nombre que Indonesia a su porción de la isla de Borneo. Allí tenemos un campo petrolero a unos 50 kilómetros de la costa, llamado Tandjung, donde producimos unos 60.000 barriles diarios de petróleo muy parafinico. Transportamos ese petróleo por oleoducto a Balikpapan donde está la oficina principal y donde tenemos una refinería. Es una producción que tiene excelente demanda y que no queremos perder de exportar. Sukarno está expulsando a todo nuestro personal holandés e inglés y el partido comunista de la isla amenaza con tomar nuestras instalaciones. Estamos estructurando un equipo de expertos de múltiples nacionalidades – sonrió levemente - una especie de legión extranjera, para manejar el campo y mantener la exportación de nuestros productos. Si usted, Gustavo, acepta ir, sería nuestro gerente de geología de producción en Kalimantan, a cargo de manejar todo lo referente a su especialidad. Tendría un staff de cuatro geólogos indonesios como sus colaboradores y  estamos dispuestos a ofrecerle un paquete de remuneración cuatro veces mayor de lo que usted tiene en este momento, además de darle una promoción al nivel gerencial.  “Debo añadir – continuó Pocock -  que si acepta ir tendría que ser solo, al menos por un período de tiempo que no podemos precisar aún, porque la situación allá es delicada. No sabemos quién está realmente en el poder en Balikapan. La empresa le pediría firmar una carta eximiéndola de toda responsabilidad por lo que pueda sucederle en Indonesia y le aconsejará hacer un testamento y dejarlo en poder de la familia”.

Prometí pensarlo y me fui a Maracaibo, a compartir todo aquello con Marianela. Esperando el ferry (aún no existía el puente), trataba de digerir todo aquello y pensaba:

Balikpapan  está cerca de Bali,  ¿estará por allí todavía Dorothy Lamour?

Para ir allá hay que pasar por Hong Kong, una de las ciudades más atractivas del planeta y más exótica del planeta.  

Y también pensaba: “es muy peligroso. ¿Valdrá la pena?  Tendré que estar sin la familia por un tiempo indefinido. ¿Qué pasa si digo que no, que futuro puedo esperar en la empresa si me niego a ayudarla en esta crisis?

Al llegar a Maracaibo me senté con Marianela y entre los dos tomamos la decisión de irme a Indonesia, en las condiciones estipuladas, sabiendo los riesgos y en vista de los posibles beneficios. Después supe que, de las 15-20 personas en Venezuela a quienes SHELL propuso el viaje, solo cuatro aceptamos: Frank Rubio, Roberto Rodríguez, Emmanuel Valbuena y yo. Frank falleció hace algunos años y nunca más he podido contactar a Roberto y a Emmanuel.  Nos fuimos a Indonesia y no exagero al decir que,  durante nuestra estadía allá, experimentamos algunas aventuras de vida o muerte. Sin embargo, al cabo  de un año, la situación en Indonesia mejoró y  nuestras familias pudieron reunirse con nosotros. En mi novela “El Petróleo viene de La Luna”, la cual puede leerse gratuitamente en www.armasdecoronel.com, dedico un capítulo a la estadía en Indonesia.  

Mi comportamiento en Balikpapan recibió elogios de mis supervisores y, cuando regresé a Venezuela, ya mi carrera ascendente en SHELL estaba pre-determinada. Sería llevado gradualmente a director de la empresa o, eventualmente, su presidente, ya que mi  potencial fue definido como “U”, es decir, ilimitado.

Durante mi estadía en Indonesia había ahorrado casi todo mi dinero y pude regresar a Maracaibo con unos U.S. $120.000, los cuales nos sirvieron para viajar por dos meses por Asia, Hawái y California y, al llegar a Venezuela, construir nuestra primera casa en Maracaibo.  

El encuentro con Pocock y su esposa en Lagunillas ciertamente cambió mi vida. Luego vendrían otras experiencias, algunas aún más maravillosas. Ese encuentro fortuito con los Pocock quizás no fue tan fortuito. Sucedió porque yo había aceptado previamente ir a Lagunillas, al enfrentar abiertamente mis debilidades y había decidido pagar el precio de mejorarlas.  Creo que esas decisiones me llevaron a ese encuentro en el hotel Lagunillas, a las tres de una madrugada de 1963, un encuentro que cambió mi vida.

 Walt Whitman escribió: Now voyager sail thou forth to seek and find”. 

                Ahora, viajero, anda a navegar,  a buscar y a encontrar”.

 

 

 


miércoles, 6 de abril de 2022

LA BATALLA PARA CONSERVAR Y FORTALECER EL VALOR DE CITGO



La gerencia de CITGO está dando una gran batalla  para que la empresa quede en manos de la nación venezolana y no de quienes recibieron el 100% de sus acciones en garantía de endeudamiento generado por el  régimen chavista. Estos acreedores presionan duramente y de manera ininterrumpida para asumir el control de la empresa. 

 La mitad de las acciones fue dada en garantía a una empresa rusa, Rosneft, la cual prestó dinero a la CITGO controlada por Maduro en 2017, mientras la otra mitad fue dada en garantía, en 2016, a los tenedores de bonos llamados 2020, ambas decisiones tomadas durante la presidencia de Nelson Martínez.  

Adicionalmente varias otras compañías han solicitado a los tribunales que les otorguen las acciones de CITGO en respuesta a demandas interpuestas en contra de PDVSA y la república, utilizando el argumento del alter ego. Ese es el caso de Crystallex  y CONOCO entre otras.

CITGO pudo ser rescatada de las manos del chavismo en 2019 pero la nueva gerencia heredó esa doble espada de Damocles arriba mencionada. Algunos meses después de transferida CITGO al gobierno de Juan Guaidó se hizo presente el COVID 19, afectando negativamente el funcionamiento de todo el sector de refinación petrolera a nivel mundial.  

Bajo esas limitaciones la gerencia de CITGO ha tenido que librar una batalla titánica para conservar la empresa en manos de Venezuela. En esa batalla tiene que enfrentar los retos financieros específicos de la empresa ante la coyuntura económica, las amenazas de los acreedores  de PDVSA y la Nación que desean tomar el control de la empresa y , finalmente, los ataques del chavismo-madurismo que no se resigna a haber perdido su control. Entre los representantes de este último grupo está el ingeniero Einstein Millán, quien publica en APORREA apasionados artículos en los cuales mezcla argumentos técnicos y financieros con insultos de todo tipo contra la actual gerencia de CITGO, a la cual le atribuye la culpa de los apuros en los cuales se encuentra la empresa. Al actuar de manera ideológicamente sesgada Millán no se detiene a pensar que la empresa llegó a manos de su actual gerencia totalmente hipotecada y bastante afectada en su organización por la ineficiencia y/o corrupción de la gerencia chavista.  

El más reciente de los escritos de Millán, verlo en https://www.aporrea.org/energia/a311238.html, contiene abundantes argumentos y acusaciones contra la gestión de la gerencia actual de CITGO. En aras de la objetividad nos dedicaremos a comentar sus ataques a los resultados de la empresa, tanto en el contexto de los problemas heredados del chavismo como los causados por la situación general de la economía de USA durante los últimos tres años.

 Nos dice Einstein Millán lo siguiente en su artículo:

1.    “Citgo pierde dinero aun en medio de un barril al alza que para el 4to trimestre de 2021 superó los $80 y que para el año promedió $70.5 por barril. La ineptitud de la mitocracia golpista, de la meritocracia del mito, ha quedado desnuda una vez más”.  

Mi comentario: Esta aseveración es extraña viniendo de un petrolero experimentado. Millán debería saber que el precio más alto del barril favorecería a una empresa exportadora de petróleo crudo pero tendería a afectar a una empresa que deba comprarlo para refinarlo. En  refinación el alza en el costo del barril tiende a disminuir el margen de ganancia. Al no ser una empresa integrada, CITGO debe comprar el crudo en el mercado, por lo que el alza en ese costo de adquisición no es una ventaja, todo lo contrario.

2.    Afirma Einstein: “Con los resultados de 2021 van 38 meses de pésima gestión de la junta usurpadora al frente de Citgo… habiendo acumulado pérdidas superiores a $1.430 millones desde 2019, mientras sus pares en suelo norteamericano presentan ganancias. Una mitocracia de buche y plumas”

Mi comentario: Dice Millán que CITGO ha acumulado pérdidas mientras que sus pares presentan ganancias. A fin de comparar a CITGO con otras empresas ellas deberán ser de estructura similar, es decir, refinadoras no integradas. Las empresas integradas pueden beneficiarse con el mayor precio del barril, haciendo ganancias en la fase de producción, aun cuando no las tengan en la fase de refinación.  CITGO es una empresa de refinación sin producción propia y no posee la variedad de plantas petroquímicas cuyos resultados pudiesen mejorar la rentabilidad integrada de la empresa. Para comparar los resultados con los de los competidores, es necesario hacer un ajuste para excluir los negocios en los que Citgo no participa.  Al hacer ese análisis nos damos cuenta de que, a pesar de los problemas de Corpus Christi, los resultados de Citgo en términos de $ por barril son comparables o superiores a  dos de sus principales competidores e inferiores a otros dos. Los resultados de Citgo se hubieran comparado favorablemente al de todos sus competidores, a no ser por la tormenta que azotó la refinería de Corpus Christi, dejando secuelas directas e indirectas.   

 

3.      Agrega Einstein:Los voceros de la oposición y los usurpadores ad hoc pretenden hacer creer que Citgo arroja pérdidas porque el madurismo la sobre endeudó. En realidad, Citgo nunca ha estado sobre endeudada. Ha estado comprometida en la totalidad de sus acciones, pero no sobre endeudada. La magnitud de la deuda en función de su valor de mercado; incluso subestimado de $8.000 millones (pensamos que su valor es muy superior) no excede el 37%, cuando en el caso de Valero y Marathon superan el 50% a 70%. Es decir, la salud financiera de Citgo es superior a la de estas dos últimas corporaciones”.

 

Mi comentario: De nuevo, el razonamiento de Millán es extraño. Cuando se está en un mercado débil, el cual afecta el flujo de caja de todas las empresas, el mayor riesgo lo enfrenta la empresa que tiene sus acciones – como es el caso de CITGO – totalmente comprometidas con los acreedores, quienes exigen  el pago de las obligaciones  o presionan para tomar el control de la empresa cuyas acciones le han sido dadas en garantía. Esta perentoriedad explica, por cierto, la razón por la cual CITGO debió endeudarse para pagar a los tenedores de bonos 2020, lo cual Einstein critica. Si el pago no hubiese sido efectuado, los tenedores de bonos hubieran exigido el control inmediato sobre la empresa cuyas acciones le habían sido dadas en prenda por el chavismo.  

Por lo que se refiere a la comparación en rentabilidad es necesario apuntar que ella no solo depende de la excelencia comercial y operacional sino, también, de la magnitud de las inversiones realizadas para mejorar el valor de los activos, aumentar la capacidad de procesamiento, mitigar riesgos operativos y mejorar los rendimientos de productos de mayor valor agregado. En el caso de CITGO la falta de inversión durante la etapa chavista afectó su competitividad. Un estudio elaborado por Solomon muestra que CITGO hubiera tenido que invertir unos $84 millones adicionales por año, desde 2012 al 2020,  para llegar al promedio de inversión en las refinerías del sector y unos $97 millones adicionales al año para llegar al promedio de las refinerías que mostraron los mejores resultados. Entre 2012 y 2020 existió un déficit de inversiones del orden de los $870 millones para poder llegar a equipararse a las mejores refinerías incluidas en el estudio. La política de CITGO en esa época fue la de minimizar inversiones, aumentar deuda y maximizar dividendos. Estaba siendo ordeñada por la gerencia chavista.   

Pero no solo el nivel de inversiones sino el nivel de endeudamiento y apalancamiento afectan la ganancia neta de la empresa. Los gastos de intereses en 2021 fueron cuatro veces mayores, $414 millones, a los de 2014, debido al endeudamiento de la gerencia chavista. En 2015 se llegó a endeudar la empresa en $2.8 millardos a fin de distribuir dividendos de $2.2 millardos. Ello obligó a CITGO a  pagar un interés mucho mayor por esa deuda. Todavía hoy CITGO tiene un remanente de esa deuda de unos $1.8 millardos. En adición, durante 2019, al sancionarse PDVSA, CITGO perdió su facilidad de crédito, por lo cual la nueva gerencia  debió contraer una deuda de $1.2 millardos para asegurar su liquidez.

Al cierre de 2021 el apalancamiento (es decir, deuda neta/capital, capital incluye deuda más patrimonio) de CITGO Petroleum Corporation es del 54%. La información publicada revela que este número es muy superior al de VALERO, 28.3 %, Phillips, 33.7% o MARATHON, 38.1%. El apalancamiento consolidado de CITGO, tomando en cuenta la deuda a nivel de CITGO Holding es del 91,4%. Ninguno de los competidores de CITGO tiene, ni remotamente, niveles tan altos de apalancamiento.  

 

LOGROS Y RETOS DE LA NUEVA GERENCIA DE CITGO

 

Entre los logros de CITGO para el año 2021 pueden mencionarse:

·       El negocio de transporte por tubería arrojo un récord de rentabilidad aportando $107MM de EBITDA

·       La actividad petroquímica también arrojó un año excelente en rentabilidad, el mejor desde 2014, al aprovechar un mercado muy favorable para el benceno y el propileno

·       Por primera vez desde 2015 el negocio de comercialización vía estaciones de servicio aumentó los volúmenes de venta tanto a estaciones Citgo como a estaciones de terceros

·       Lubricantes tuvo el mejor desempeño financiero desde el año 2013

·       Durante el año se establecieron relaciones comerciales directas con American Airlines, Southwest y Delta Airlines.  Adicionalmente, se expandió el negocio de exportación abarcando no solo  a México sino también a Brasil, Chile y Perú

·       Los resultados de salud, seguridad y medio ambiente, elementos clave que demuestran la excelencia operativa, fueron excepcionales: Durante el 2021 Citgo tuvo la tasa más baja de incidentes ocupacionales y el mejor resultado en seguridad de procesos desde el 2012.  Vale resaltar que, en términos de desempeño ambiental, los mejores resultados de Citgo se han obtenido en los años 2019, 2020 y 2021.   

·       El desempeño y confiabilidad operativa de las refinerías de Lake Charles y Lemont excedió los planes (el índice para el 2021 es significativamente mejor que el promedio de los últimos 5 años en ambos casos).  Estos resultados están al nivel de las mejores plantas de la industria

            RETOS

·        Los resultados de Citgo se vieron afectados por la tormenta de invierno Uri.  El costo directo de esa tormenta supera los $105 millones, cuando se toman en cuenta los costos de reparación y los altos costos de energía que afectaron  las operaciones, principalmente en el área de Corpus Christi. 

·        La parada no programada de la planta de Corpus Christi durante la tormenta no permitió a la refinería capturar el margen del mercado durante el evento y el periodo de reparaciones, a un costo de oportunidad superior a los $30 millones

·        Los efectos de la tormenta contribuyeron a fallas en las operaciones de Corpus Christi durante el resto del año,  incluyendo el coquer y la unidad de craqueo catalítico.  El costo de oportunidad de estas fallas excede los $50 millones

4.    Según Einstein: “Citgo ha permanecido usurpada por individuos afines al sabotaje petrolero (o su descendencia) de 2002, desde hace ya más de tres años continuos. Un sabotaje cuyo propósito fue destruir PDVSA para lograr un fin político. Algunos de los individuos que han usurpado funciones en Citgo, desde L. Palacios hasta varios de los que hoy permanece en su directiva, representan los mismos intereses que estaban detrás de los que movían los hilos del sabotaje de 2002. Son los intereses de algunas de las 7 grandes y en el caso más reciente, los intereses de grupos de poder financiero y ciertos capitales de origen desconocido que señalaremos en lo adelante”

Mi comentario: Aquí tenemos una diferencia fundamental de perspectivas con Einstein Millán. Lo que él llama sabotaje de PDVSA yo llamo un paro, más que justificado, en contra del intento de prostituir la gerencia profesional de PDVSA, intento hecho y admitido de manera impúdica por Chávez en el congreso de la república después del hecho. Fue ese golpe de fuerza de Chávez el que prostituyó a PDVSA y contra el cual se rebelaron dignamente sus gerentes.   

El resto del artículo de Einstein Millán es una denuncia contra funcionarios de CITGO. No tenemos elementos de juicio para opinar a favor o en contra de esa denuncias, pero si pensamos que deben ser procesadas. Mientras ellas no se corroboren, yo seguiré dando a los gerentes allí mencionados la presunción de inocencia a la cual todos tenemos derecho.

UN CORDIAL LLAMADO A APORREA

Una última reflexión sobre estos ataques. Los artículos de Einstein Millán, así como muchos otros que atacan a la gerencia meritocrática de la PDVSA pre-chavista,  salen frecuentemente publicados en APORREA, sitio que no permite la publicación de argumentos en contra de esa línea, ya que ellos dicen abiertamente que en APORREA solo se le da cabida a los seguidores del chavismo, ya sea en su variedad chavista “original” o en su variedad madurista.

Le hago un cordial llamado a APORREA para que abra las puertas a la democracia en sus páginas a quienes difieren de la perspectiva desconsiderada de Millán y de otros que no tienen las credenciales profesionales que posee Millán, algunos de quienes dejan a Cantinflas realmente con los ojos claros y sin vista.

Parafraseando a Reagan en Berlín, ver:

 https://www.youtube.com/watch?v=WX00QkvK-mQ , le digo al redactor de  APORREA: “Sr. Gómez, derrumbe usted  la pared de la intolerancia”.  

 

 


miércoles, 30 de marzo de 2022

ANGEL RODRIGUEZ: IGNORANCIA Y MEDIOCRIDAD CHAVISTA

 



 

Dice que el último trimestre de este año  este año Venezuela llegaría a producir

dos millones de barriles diarios de petróleo. 

 

¿Quién es Ángel Rodríguez?

Pocos venezolanos recordarán a Ángel. En Octubre 2009 Hugo Chávez lo designó ministro de electricidad, para que resolviera la crisis eléctrica que azotaba al país. Al nombrarlo habló de él con gran afecto. Dijo: “Ángel es un obrero, viene de la clase obrera, trabajó muchos años en Pdvsa (Petróleos de Venezuela). Ángel era uno de esos muchachos que por allá, (…), cuando estábamos nosotros 'encanaos' en Yare (…) que venían de Anzoátegui, de esos movimientos y venían y traían documentos..". 

Su condición de mensajero de Chávez fue su mayor credencial para ser nombrado ministro. Su estadía en el ministerio fue espectacularmente breve. En menos de tres meses Chávez lo destituyó. Durante ese corto lapso se las ingenió para sumir al país entero, con excepción de Caracas, en plena oscuridad. Pero, eso no fue lo peor. Lo peor fue que la prensa descubrió que la luz eléctrica en la casa del ministro en el estado Anzoátegui era robada. La conexión que permitía iluminarla era tomada ilegalmente de un poste cercano. Solo en el chavismo se ven estas cosas. El ministro del sector eléctrico que se robaba la electricidad para su casa.   

Después de su destitución, por ineficiente y por corrupto sorprendido por la prensa, Ángel fue eventualmente recompensado con la presidencia del parlamento latinoamericano, lo cual nos da una idea de la calidad promedio de ese cuerpo.

Ángel todavía está muy activo en funciones de “gobierno”. En este momento es nada menos que presidente de la Comisión de Energía y Petróleo de la Asamblea Nacional y, en este papel, acaba de dar declaraciones sobre la industria petrolera venezolana que demuestran que no ha aprendido nada y que sigue tan mediocre e ignorante como cuando dejó a Venezuela a oscuras.

Dice lo siguiente, ver:

https://sumarium.info/2022/03/29/empresas-privadas-estarian-reparando-las-refinerias-venezolanas-para-aumento-de-la-produccion/

en producción de petróleo estamos entre 1 millón y 950 mil barriles diarios…El año pasado nadie daba medio por la industria petrolera, decían que había que empeñar medio país para rescatar la producción”, explicó. 

De igual manera, Rodríguez estimó que la producción diaria sería de dos millones de barriles de petróleo para finales de año. “Hubo conversaciones con EE. UU. y deben haberse llegado a ciertos acuerdos.. Si comienzan a llegar las empresas con inversiones importantes, se alcanzaría la meta de los dos millones de barriles en el último trimestre del año”. 

De acuerdo a la OPEP, en su informe de enero de este año, la producción de petróleo de Venezuela está en unos 670.000 barriles diarios, es decir, bastante lejos del millón de barriles diarios que Ángel ha decidido asignarle, siguiendo las órdenes del otro gran experto petrolero Nicolás Maduro.

Aún si aceptáramos esa cifra de un millón de barriles diarios la predicción del ángel petrolero de dos millones de barriles diarios de petróleo para el último trimestre de este año luce ridícula. Habla del levantamiento de las sanciones y  de las inversiones que vendrían. Seguramente piensa en los recientes  intentos de Chevron de convertirse en zar del petróleo venezolano, en lamentable demostración de una total carencia ética. Pero Ángel sabe de petróleo aún menos que de electricidad. Solamente poner a los equipos y los materiales necesarios en el sitio, para una gran campaña de producción, asumiendo que no hay problemas logísticos, llevaría unos seis meses.

En todo caso, hay en marcha una fuerte campaña, no de producción petrolera, sino de propaganda petrolera orientada a hacer lucir a PDVSA y al país como en vías de recuperación. A esa campaña se han sumado algunos encuestadores, politólogos, periodistas, agencias de noticias y políticos caducos que no se resignan al retiro, quienes han decidido bajarse los calzones de la dignidad a fin de coexistir pacíficamente con el cruel régimen de Nicolás Maduro. 

 


lunes, 28 de marzo de 2022

EL DIA QUE DESCUBRÍ MI VERDADERA AUTO ESTIMA

 

Noveno viaje a Serendipia

EL DIA QUE DESCUBRÍ MI VERDADERA AUTO-ESTIMA

Después de graduarme de geólogo en 1955, en la universidad de Tulsa, Oklahoma, becado por Shell, comencé a trabajar con esta empresa en sus oficinas de Maracaibo, una ciudad espectacularmente bella, muy limpia, de avenidas amplias, llena de hermosas mujeres de quienes me enamoraba sin cesar. Hice un plan en el cual proyectaba llegar a ser el gerente de exploración de la empresa en diez años, para el momento en el cual yo tendría 31 años. Por los primeros seis años mi carrera en Shell anduvo sobre rieles. Mis supervisores no podían alabarme lo suficiente. Como único geólogo venezolano activo en la División de Occidente era visto por el resto de la organización como un hijo predilecto, casi un mimado de  la organización.

Me casé en 1959 y, en 1961, fui transferido a Caracas, donde me pidieron llevar a cabo una tarea diferente. Debía manejar el proceso de transferencia al Ministerio de Energía y Minas de Venezuela de un lote importante de concesiones  en las cuales la empresa Shell ya no tenía interés. Este era un trabajo importante pero con acentuados ribetes burocráticos y repetitivos, el cual involucraba la medición exacta de los lotes a ser entregados, un proceso que se llevaba a cabo con un planímetro que iba definiendo las áreas a ser devueltas en los mapas. Era un trabajo sencillo y bastante aburrido, pero requería una total precisión. Llevé a cabo este trabajo sin mucho  interés y fue sometido al ministerio. Al cabo de algún tiempo, recibimos una comunicación en la cual se nos decía que las áreas a ser entregadas de regreso tenían algunos errores de planimetría y que ello demoraría la aprobación gubernamental de renuncia de las concesiones afectadas por los errores. Ello representaba pérdidas monetarias y de prestigio para la organización.

Y era culpa mía.  

Mi supervisor me llamó a su oficina y me dijo, en tono severo, más o menos lo siguiente: “Gustavo. Debo hablar contigo como amigo interesado en tu futuro y como gerente, representante de nuestra empresa. Debo comenzar por decirte que hemos recibido una comunicación del ministerio en la cual rechazan nuestra petición de renuncia a parte de las concesiones que tu yo conocemos bien, en lo cual has estado trabajando durante semanas. Y la razón del rechazo a nuestra petición es que han encontrado errores de medición planimétrica en nuestros documentos. Y este es parte del trabajo que tú has estado llevando a cabo. Debo confesarte que ello me ha hecho adoptar una visión muy negativa de tu actuación en la empresa. Tú sabes que eres nuestro candidato a Gerente de Exploración, el primer venezolano que tendría esa posición en la empresa. Pero, ahora tengo grandes dudas sobre tu capacidad para llegar a ser mi remplazo”.

Esas palabras me produjeron una gran impresión, sobre todo porque hasta ese momento yo no había recibido nada de mis supervisores que no fuesen alabanzas y reconocimientos. Y ello me llevó a cometer otro error, hasta peor que el de planimetría. Le respondí a mi supervisor: “Es que yo soy un geólogo, no un contabilista”.

Esta respuesta, observé, le causó un profundo desagrado a mi supervisor. Hizo un esfuerzo para controlarse y me dijo: “Gustavo. Voy a pedir que seas transferido de este departamento. Creo que es necesario que pases un tiempo en la división de operaciones de producción en Lagunillas, a fin de que te familiarices con ese aspecto de nuestra actividad. Creo que vas a encontrar que en nuestra carrera profesional debemos estar siempre preparados para aceptar una multiplicidad de tareas. No somos contabilistas, ciertamente, pero siempre debemos ser responsables”.

Regresé a mi hogar y, mientras manejaba, iba pensando en lo que debería hacer.

Mi reacción inmediata fue  emocional: “Creo que voy a renunciar, como protesta al rechazo que acabo de sufrir. Mis planes de llegar a ser el Gerente de Exploración se han derrumbado. Mi supervisor no me estima. Nos tienen ojeriza a los venezolanos”……….

Pero, también entraron en mi mente, de manera más reflexiva, otras consideraciones: “Los errores los cometí yo. Le fallé a la empresa. Uno debe pagar por sus errores y enfrentar su responsabilidad. Esto es lo que me enseñaron en mi casa. Mi supervisor no tiene nada en contra mía a título personal. Hace su trabajo de defender la eficiencia en su departamento y de mantener el nivel de calidad deseable…. ¿Me voy a rendir tan fácilmente? “.

Cuando llegué a nuestro apartamento en Los Palos Grandes ya había tomado una decisión. Hablé con Marianela y le conté lo que me había sucedido y lo que había decidido hacer, irme a Lagunillas a comenzar de nuevo. Le dije que mi supervisor tenía la razón y que mi comportamiento en la empresa había dejado que desear. Marianela me dijo de inmediato que estaba de acuerdo conmigo y que iría donde yo iría, tal como fue el caso durante todos los 62 años que estuvimos casados.

Llegamos a Lagunillas y allí comencé a trabajar allí como ingeniero de operaciones lacustres, encargado de supervisar la perforación y completación de pozos en el lago. Ello significaba estar disponible día y noche, 24x7,  ya que los pozos petroleros, como los bebés, suelen nacer de madrugada. Mis colegas y mis supervisores eran, casi todos, menores que yo: Simón Antúnez, Hans Krause, Gustavo Inciarte, Ovidio Suárez, Enrique Hung, Ricardo Corrie. El único mayor que yo, a un nivel jerárquico superior, era Francisco (Frank) Rubio, un extraordinario gerente y ser humano.  

Seis meses después yo me había convertido en un respetable ingeniero de operación. Mi experiencia como geólogo de exploración me sirvió de mucho para asimilar rápidamente las técnicas y experiencias  del nuevo trabajo. Mis credenciales en la empresa se habían rehabilitado.

 Fue en esos días de Lagunillas cuando tuve otra experiencia serendípica, la cual me llevó a Indonesia y realmente cambió mi carrera de manera dramática. Pero esa es otra historia, otro hallazgo extraordinario, que les narraré en la siguiente entrega.

¿Que aprendí de esta experiencia, además de las nuevas técnicas y de la experiencia maravillosa de vivir en Lagunillas, con  aquel olor permanente a diésel que era para mí como un Chanel #5, rodeado de tanta gente extraordinaria?

En ese duro encuentro con mi espejo, representado por mi supervisor,  me vi obligado a pasar de una parcial adolescencia emocional a un nivel mayor de madurez. Decía Joan Didion que llega un momento en la vida en la cual uno pierde su inocencia y es despojado de la ilusión de ser perfecto. Me había acostumbrado a pensar que era mejor de lo que realmente era, creía que todos  me admiraban. Había ido adquiriendo algo peligroso: una variedad inflada de auto-estima, la cual se desinfló abruptamente, y no por razones externas sino como consecuencia de mis propias acciones. En el momento la pérdida de esa versión de la auto-estima me pareció una tragedia personal de grandes dimensiones, pero – en realidad – probó ser – gracias a mi actitud -  un triunfo personal. Ello fue así porque mi auto –estima basada en una complaciente versión de mí mismo dio paso -  al verme en el espejo - a una versión mucho más genuina, la que surgió como consecuencia de esa crisis. En esta nueva versión yo conocía y aceptaba mis debilidades, pero las acompañaba con la firme actitud de mejorar.

Eso fue lo que hice y ello me llevó a un nivel superior de auto estima, de auto respeto. La crisis personal fue el camino que le permitió a mi yo influenciar mis circunstancias.