viernes, 10 de junio de 2022

MEMO SOBRE EL FUTURO DE NUESTRA INDUSTRIA PETROLERA


                                                               

Le escucho  decir al dictador Nicolás  Maduro que Venezuela posee las más grandes reservas probadas de petróleo del planeta, por lo cual nuestro país es la gran solución al problema energético mundial. Agrega el pintoresco dictador que ya el gobierno estadounidense está dando  pasos para permitir la exportación de nuestro  petróleo, a fin de remediar la crisis de suministro de hidrocarburos causada por la invasión rusa a Ucrania. El dictador ha repetido que PDVSA está produciendo cerca de un millón de barriles (lo cual es una audaz mentira) y que los obreros de la empresa representan la clave para su recuperación, olvidando (o, sin saberlo) que la gerencia, la tecnología y el capital son tres pilares fundamentales para una industria sana y eficiente, todo lo cual no existe en PDVSA.

 Informa el dictador que Irán se ha constituido en el principal punto de apoyo de la industria petrolera venezolana, al suministrar gasolinas y diésel para el mercado interno y para diluir el petróleo viscoso de la Faja. Al decirlo, admite que lo que fue un gigante  - PDVSA -  es hoy un enano muriendo de hambre y que Irán es quien le da la sopita que le mantiene vivo. Es decir, el total colapso de lo que fue en la época pre-chavista un orgullo nacional.  

Deseo comentar estas declaraciones del dictador Maduro basado en mi condición de  geólogo petrolero venezolano con más de seis décadas de experiencia en el sector energético, a fin de que mis compatriotas tengan una versión alterna sobre la situación petrolera del país.

Un buen punto de arranque de cualquier análisis sobre nuestro petróleo es considerar tres parámetros esenciales: (a), la cuantía y calidad de los recursos petroleros existentes en el país; (b), la situación actual y futura del mercado mundial del producto  y las fuentes potenciales de suministro, y, (c), la calidad gerencial, técnica y financiera del organismo que tiene a su cargo el desarrollo de ese producto.

 

(a)               Venezuela posee inmensos recursos de petróleo. Sin embargo, estos recursos han sido manipulados por razones políticas, comprando opiniones técnicas y decretando de la noche a la mañana, como hicieron Hugo Chávez y su cómplice Rafael Ramírez, un incremento de más del 100% en el monto de las reservas probadas de petróleo de la faja del Orinoco. Este decreto anticientífico, como lo dijimos en su oportunidad,  se hizo con el propósito de tratar de incrementar el peso geopolítico de Venezuela en el seno de la OPEP y para consumo de la prensa mundial. Esta maniobra funcionó bastante bien con una prensa mundial  no versada en asuntos petroleros pero no en la OPEP, en el seno de cuya organización fue objeto de ridículo y aceleró la pérdida del  prestigio que Venezuela tuvo alguna vez.  

Lo cierto es que Venezuela posee reservas  petroleras probadas que son del orden de la mitad de lo que el chavismo-madurismo dice que son, es decir, bastante menores a las de países como Arabia Saudita.  Aunque  la cuantía es apreciable, del orden de unos 150.000 millones de barriles, la calidad de los recursos dista mucho de ser la óptima. Un 75% de esas reservas probadas de petróleo venezolano están representadas por un petróleo de baja calidad, con altos porcentajes de azufre, níquel o vanadio, de altas viscosidades que lo hacen difícil de manejar y de gravedades específicas que exigen que sea refinado en plantas especiales o diluido con hidrocarburos más livianos y costosos, a fin de lograr un producto comercializable. En otras palabras, el petróleo existe pero la mayoría de los barriles son de bajo atractivo comercial  

(b)               El mundo en el cual vivimos hoy está cambiando significativamente la naturaleza de las fuentes de energía. Aunque el petróleo y, sobre todo, el gas natural, seguirán jugando papeles de primera línea en la escena energética mundial por un número indeterminado de años (mi estimado es unos 50 años), lo cierto es que la tendencia mundial, ya probablemente irreversible, apunta en la dirección de una utilización incremental de energías limpias y renovables, en lugar de la utilización de combustibles fósiles. Esta es una transición esencialmente inducida por los problemas visibles del cambio climático y ya está en marcha. En ese escenario más probable, el petróleo pesado y contaminante de la Faja del Orinoco luce como aquella bella Florinda del poema de Andrés Eloy Blanco, la que siempre le dijo a los pretendientes que volvieran porque le sobraban flores parta reírse de la primavera. Hoy la Faja está  en su invierno, aparentemente  destinada a quedarse con los crespos hechos.

En paralelo, surgen en nuestro vecindario nuevas fuentes de energía fósil de mayor calidad, como los de la Cuenca Guyana-Surinam, que competirán en un mercado posiblemente decreciente con el petróleo venezolano. Esto es solo un escenario posible pero  debe ser considerado. 

(c)  No existe hoy un organismo financiero, gerencial y técnico idóneo que pueda llevar a cabo esa recuperación de la cual habla Maduro. PDVSA está en total ruina, tanto en el aspecto financiero, como en el aspecto técnico y, sobre todo, en el aspecto gerencial. El cuasi- analfabeta de Miraflores pretende que una empresa, de naturaleza internacional y en necesidad de competir con las grandes corporaciones energéticas mundiales,  sea manejada por los obreros. Al decir esto el dictador no solo condena a PDVSA a la ruina permanente sino que prostituye el papel de la clase obrera, la cual lleva a cabo una labor digna y necesaria en todo sitio donde exista una lógica distribución de responsabilidades. .

 

                         MÁS ALLÁ DEL ANÁLISIS

Cuando el dictador y su pandilla chavo-madurista sean expulsados a patadas del poder se abrirá a la industria petrolera de Venezuela una ventana para su desarrollo que estimo en unos 40-50 años. En ese período una industria petrolera bien gerenciada pudiera razonablemente estabilizarse en una producción de unos 2.5 millones de barriles diarios, más o menos 0.5 millones de B/D, a fin de complementar una economía de modesto tamaño, la cual necesita ser crecientemente diversificada.  Tendríamos que tener una primera etapa de recuperación del desastre encontrado  que podríamos estimar en unos 6-8 años, durante los cuales será necesaria una intensa interacción con el sector petrolero internacional para lograr que se establezcan en Venezuela.

Para ello será necesario descartar mitos estatistas que nos han sido inoculados desde los tiempos de la Generación del 28.

Amigos todos:

 La soberanía petrolera no requiere, como argumentan los mitómanos patrioteros a lo Chávez que nos han llevado al desastre, del control total de la operación petrolera. Lo que si requiere es un control inteligente de los procesos y operaciones de la industria, el cual puede ser obtenido de manera eficiente ejerciendo  monitoreo, regulación  y supervisión profesional por parte de los dueños del recurso, es decir, nosotros los venezolanos.   

Cuando vuelo no exijo tomar el timón en las manos ni siquiera ir en la cabina de mando, simplemente me informo los pilotos han sido bien entrenados, si los equipos están bien mantenidos y si la línea aérea tiene una excelente reputación.  No me montaría en un avión de Moruy Airlines. Volar ha resultado la manera más segura de viajar.

miércoles, 8 de junio de 2022

EL IMPERIO GAÉNICO CAPTURÓ LA TIERRA SIN DISPARAR UN TIRO

 Machine generated English translation follows the Spanish version





                          Durante el siglo XXI terrícola el imperio gaénico, situado en la encrucijada del cosmos llamada el lazo de Mircea, pudo capturar el pequeño planeta azul sin disparar un solo tiro. Para ello analizaron la composición del aire terrícola y le introdujeron sigilosamente componentes que -  al ser respirados por los habitantes del pequeño planeta -  fueron cambiando de manera insidiosa su sentido natural de supervivencia por un irresistible deseo de auto-destrucción. 

Esta silenciosa y mortífera estrategia prosperó de manera totalmente inadvertida entre los terrícolas. Para ellos el aire que respiraban era el mismo, nada había cambiado. Quizás advertían algún olor dulzón en la atmósfera, fácilmente atribuible al cambio climático que ellos generaban con entusiasmo como producto de ese deseo incremental de muerte.

Algunos de los cambios más notables  que se llevaron a cabo en las sociedades del pequeño planeta como resultado de la estrategia gaénica estuvieron relacionados con la selección de patanes e ignorantes para las máximas posiciones de liderazgo. Gente en quienes nunca habrían pensado si estuviesen inhalando aire normal comenzaron a ser preferidos como guías y, en poco tiempo, tales sujetos y sujetas introdujeron maneras de vivir y de hablar que condujeron a la declinación material y espiritual de esas sociedades. Así aparecieron los hermanos Castro en Cuba, la manada de Chávez en Venezuela, Lula y Bolsonaro en Brasil, los Kirchner en Argentina, Daniel Ortega y la Sra.  Murillo en Nicaragua, un obispo gozón en Paraguay, la pareja Zelaya en Honduras, Andrés López en México, Pedro Castillo en Perú, el binomio Petro y Hernández en Colombia (un efecto realmente sádico de la adulteración del aire) y otros desastres similares. Sin embargo estos estados eran relativamente pequeños y no garantizaban el cambio radical que los invasores gaénicos consideraban necesarios por lo cual lograron, con la ayuda de una mezcla poderosísima del aire adulterado y de la vodka, llevar al poder en Rusia a Vladimir Putin. 

El mayor éxito de la macabra estrategia gaénica fue hacer posible que el país más poderoso del pequeño planeta azul, el faro universal que iluminaba el camino hacia la democracia, la libertad y la coexistencia armoniosa de diferentes etnias y creencias, se fuera tornando hostil a lo que habían sido sus exitosas maneras y costumbres para irse convirtiendo en una sociedad fragmentada en grupos animados por el odio y la violencia y por su ciega creencia en mitos tribales que  pretendían imponer a los demás a punta de rifles AR-15, comprados en la sección de juguetes de WALMART.  

El aire envenenado que respiraba llevó a esta gran sociedad a colocar en el máximo sitial del poder político a líderes quienes – en tiempos normales – no hubiesen podido alcanzar las más modestas posiciones pero – que ahora – llegaban al poder para imponer actitudes y tomar decisiones que fueron llevando a la gran nación al desastre: Patanes que se jactaban de agarrar a las mujeres por las partes pudendas protegidos por su notoriedad o débiles ancianos vacilantes, líderes claramente rebasados por la gravedad de las crisis  que se multiplicaban en la gran nación, con hijos codiciosos y corruptos que aspiraban a sucederlos, en lo que llegó a ser una democracia mutada en monarquía constitucional.

Todo lo que necesitaron los gaénicos fue observar en sus pantallas intergalácticas los acontecimientos que se desarrollaban en el planeta azul, en ocasiones riéndose a carcajadas a través de sus prosbocis colocadas en el estómago (los gaénicos son feos con ganas) y esperar  minutos de su tiempo, unos 50 años terrícolas, para que todo el andamiaje que miles de años de evolución, del homínido al  Homo pekinensis al Homo neanderthalis y, finalmente, al Homo sapiens, todo ese andamiaje – repito – se viniera estrepitosamente abajo.

Hoy la Tierra es una colonia gaénica más, muy visitada por los turistas que vienen de Durdane, de Troy, de Argo Navis 360 y de otros planetas del lazo de Mircea, (ver las obras del gran historiador intergaláctico Jack Vance).

Estos turistas se deleitan asistiendo a una especie de zoológico en el cual pueden ver recreaciones virtuales de los patanes e ignorantes que entregaron la Tierra a sus invasores, sin que se disparara un solo tiro. Allí pueden observar y reírse de las muecas que hacen en sus celdas individuales los diversos especímenes de Bolsonaris amazonicus, Chavensis orinoquis, Orterguis pedofílicus,  Dutertis sanguinaris, Orbanansis sinverguenzis o Putinik bipolaris.

Y… colocados en lugar prominente, en celdas adyacentes, las dos mayores atracciones: Patanensis trumpicoide y Bidentis vacilatorum.    

                           ENGLISH TRANSLATION, MACHINE GENERATED

                         THE GAENIC EMPIRE CAPTURED THE EARTH WITHOUT FIRING A SHOT

Gustavo Coronel

During the twenty-first century earthly the Gaenic empire, located at the crossroads of the cosmos called  Mircea's Wisp, was able to capture the small blue planet without firing a single shot. To do this, they analyzed the composition of the earthly air and stealthily introduced components that - when breathed by the inhabitants of the small planet -  insidiously changed their natural sense of survival for an irresistible desire for self-destruction.

This silent and deadly strategy prospered completely unnoticed among Earthlings. For them the air they breathed was the same, nothing had changed. Perhaps they noticed some sweet smell in the atmosphere, easily attributable to the climate change that they generated with enthusiasm as a product of their incremental desire for death.

Some of the most notable changes that took place in the societies of the small planet as a result of the Gaenic strategy were related to the selection of the uncouth and ignorant for the highest leadership positions. People they would never have thought of if they were inhaling normal air began to be preferred as guides and, before long, such subjectos and subjectas introduced ways of living and speaking that led to the material and spiritual decline of those societies. Thus appeared the Castro brothers in Cuba, the Chavez herd in Venezuela, Lula and Bolsonaro in Brazil, the Kirchners in Argentina, Daniel Ortega and Mrs. Murillo in Nicaragua, a lustful bishop in Paraguay, the Zelaya couple in Honduras, Andrés López in Mexico, Pedro Castillo in Peru, the Petro and Hernández combo in Colombia (a really sadistic effect of air adulteration) and other similar disasters. However, these states were relatively small and did not guarantee the radical change that the Gaenic invaders considered necessary, so they managed, with the help of a very powerful mixture of adulterated air and vodka, to bring Vladimir Putin to power in Russia.

The greatest success of the macabre Gaenic strategy was to make it possible for the most powerful country on the small blue planet, the universal beacon that illuminated the path to democracy, freedom and the harmonious coexistence of different ethnicities and beliefs, to become hostile to what had been its successful ways and customs to become a society fragmented into groups animated by hatred and violence and by its blindness. belief in tribal myths that they intended to impose on others at the point of AR-15 rifles, purchased in the toy section of WALMART.

The poisoned air it breathed led this great society to place in the highest place of political power leaders who – in normal times – would not have been able to reach the most modest positions but – who now – came to power to impose attitudes and make decisions that were leading the great nation to disaster: Patanes (the uncouth) who boasted of grabbing women by their private parts protected by their notoriety or weak and hesitant elders, leaders clearly overwhelmed by the gravity of the crises that multiplied in the great nation, having greedy and corrupt sons who aspired to succeed them, in a democracy mutated into a constitutional monarchy.

All the Gaenians needed was to observe on their intergalactic screens the events unfolding on the blue planet, sometimes laughing out loud through their prosbocis placed in the stomach (gaenics are plenty ugly) and wait minutes of their time, about 50 earthly years, so that all the scaffolding created by thousands of years of evolution, from hominid to Homo pekinensis to Homo neanderthalis and, finally, to Homo sapiens, all that scaffolding – I repeat – came crashing down.

Today the Earth is one more Gaenic colony, much visited by tourists coming from Durdane, Troy, Argo Navis 360 and other planets of Mircea's Wisp (see the works of the great intergalactic historian Jack Vance).

These tourists delight in attending a kind of zoo in which they can see virtual recreations of the patans and ignorant who gave the Earth to their invaders, without a single shot being fired. They can observe and laugh at the antics and contortions made in their individual cells by the various specimens of Bolsonaris amazonicus, Chavensis orinoquis, Orterguis pedofílicus, Dutertis sanguinaris, Orbanansis sinverguenzis or Putinik bipolaris.

And... placed prominently, in adjacent cells, the two biggest attractions: Patanensis trumpicoide and Bidentis vacilatorum. 

sábado, 4 de junio de 2022

LA DESVERGUENZA DE RAFAEL RAMIREZ CARREÑO

 


 

                                             el trio Calaveras

 

Rafael Ramírez es uno de los cabecillas de la sub-pandilla chavista enfrentada a la sub- pandilla de Nicolás Maduro. Un interminable escrito enviado a Aporrea por Rafael Ramírez, ver: https://www.aporrea.org/actualidad/a312526.html, ilustra la trampa-jaula psicológica en la cual se han metido los chavistas desplazados por Maduro tratando de justificar su pugna por el poder.  No se trata de una confrontación de principios sino de un par de borrachos peleando por una botella que aún contiene restos de la riqueza mineral venezolana.

Hasta ahora Rafael Ramírez ha estado perdiendo la trifulca inter- pandillas. Fue expulsado de Venezuela y del poder por la mafia de Maduro/Padrino López, pero se consuela viviendo en Italia, contando sus “ahorros,  como el Rico McPato.

Aunque muchos de sus cómplices ya han sido apresados o indiciados, incluyendo familiares cercanos y ex-funcionarios que obedecían sus órdenes en el ministerio de energía y petróleo y PDVSA, él se ha mantenido hasta ahora en libertad. Solo los oligarcas con mucho dinero, los de Putin o de Chávez, pueden pagar abogados y sobornar funcionarios a fin de mantenerse fuera de la cárcel.

Sin embargo, Ramírez no está conforme con estar libre. El desea estar al mando en Venezuela y, para lograrlo promueve  lo que llama el “chavismo originario”, alegando ser el heredero legítimo del fallecido paracaidista.

Para sembrar esta leyenda entre el pueblo, Ramírez pugna por demostrar que Chávez fue el bueno. La narrativa consiste en venderle al país que Chávez fue asesinado por la CIA y remplazado por un líder miserable, inculto y cursi, quien ha procedido a destruir todas las políticas sociales armadas por Chávez. Desprestigiar a Maduro ha sido muy fácil pero rehabilitar a Chávez no lo es.

La campaña promueve la nostalgia por Chávez y su retorno al poder, encarnado por Rafael Ramírez. Controla una parcela de opinión en Aporrea, el órgano chavista–madurista de mayor influencia en el país, con una media docena de reclutas “por amor” y donde Ramírez publica sus interminables ladrillos.

¿Y qué nos dice el más reciente? Algunos extractos:

1.    Ramírez critica la exigencia de Maduro de obtener el levantamiento de las sanciones estadounidenses contra Erick Malpica, el sobrino de Cilia Flores y uno de los mayores ladrones del chavismo-madurismo, diciendo que Malpica es el hampón de confianza de Maduro, su “operador económico”.  Agrega que él – como vicepresidente del sector económicos en 2013 y 2014 -  se daba cuenta del robo que Malpica llevaba a cabo como tesorero. Y, sin embargo, ¡Nunca protestó!,   el sinvergüenza se quedó callado. Recordemos que ya para esa fecha Ramírez tenía más de 10 años manejando los dineros de la nación desde PDVSA en relación estrecha con Chávez. Era cabeza de la mafia codiciosa.

2.    A pesar de conocer la situación de Malpica, Ramírez admite que le entregó a Maduro 40.000 millones de dólares. Lo cito: “Con un esfuerzo extraordinario de PDVSA, entregamos al gobierno 40.000 millones de dólares adicionales, para que, en el marco del Plan propuesto, pudiéramos defender nuestra moneda nacional, el Bolívar, del ataque del dólar paralelo”.

3.    Agrega Ramírez: “Nosotros entregamos los 40 mil millones de dólares al Cencoex, bajo el control de Alejandro Fleming, y maduro decidió directamente, junto a Erick Malpica y Fleming, a cuáles grupos privados y empresas se les pagaba la deuda y se les daba dólares preferenciales. No hubo ningún criterio racional, ni se revisaron los montos, ni las prioridades. Se le otorgaron los dólares de la República a los grupos de poder, los nuevos –emergentes del madurismo– y los tradicionales. ¡Fue un desastre! Los grupos de interés del madurismo se apropiaron de estos recursos extraordinarios, y las consecuencias las sufrimos todos los venezolanos”.

El desvergonzado Ramírez admite que, sabiendo quienes eran Malpica, Maduro y Fleming, les dio esos 40.000 millones de dólares. ¿Fue o no un vulgar cómplice del saqueo?

4.      Junto con Maduro, Ramírez Carreño intentó vender a CITGO y obtener por la empresa la imposible suma de 14000 millones de dólares, los cuales hubieran corrido la misma suerte de los cuarenta mil millones arriba mencionados.   

A pesar de su sumiso silencio Ramírez comenzó a ser enviado de una posición a otra: lo botaron como vicepresidente de la Economía, como presidente de PDVSA, como canciller y, finalmente, como embajador ante la ONU. 

Pero permaneció aferrado a la teta hasta el último minuto. Malpica fue nombrado director de finanzas de PDVSA, a la vez que tesorero de la Nación, extrayendo los dineros de los fondos financieros paralelos, incluyendo el de los empleados. Y Ramírez no renunció.

 

Según Ramírez, esos fondos fueron dilapidados. Sin embargo, esa no parecía ser la preocupación de Ramírez. Existe un memorándum de Ramírez a Chávez en el cual él se congratula con Chávez porque tienen control de un fondo multimillonario en dólares, el Fondo Chino, al cual solo ellos pueden acceder, sin darle cuenta a nadie. Según nos dice el blog de Miguel Octavio, www.the devilsexcrement.com, unos $40.000 millones de ese fondo desaparecieron.    

 

Dice Ramírez en APORREA: “Todo el Chavismo, los militares y el gobierno sabían lo que pasaba y lo que pasa, en relación al poder que este y otros personajes del entorno de Miraflores, pero nadie se atreve a decir nada, no vaya a terminar preso acusado de cualquier cosa por Maduro o el Fiscal Tareck Williams Saab”.

¿Como acusa, si él tampoco él dijo nada?  

En su perorata Ramírez Carreño se atreve a decir:   “Para nosotros, los venezolanos, los patriotas… lo que debe importar … es el interés supremo de la patria, de nuestro pueblo, del futuro de todos”.

En la mejor tradición cínica de la escuela castro-cubana  Ramírez Carreño se autodenomina patriota, defensor del país y de su supremo interés. Pero la evidencia sobre sus manejos turbios, documentados en el libro: “Quien destruyó a PDVSA”, obtenible en Amazon, demuestra la necesidad de su enjuiciamiento.

  Ver: https://www.eluniversal.com/economia/97841/%C2%BFquien-destruyo-pdvsa%E2%80%9D-el-nuevo-de-editorial-dahbar

Seguiremos informando.

 

 

 


viernes, 3 de junio de 2022

Marianela, Junio 3, 1935- Julio 5, 2020

 

                                              MARIANELA, 1935-2020



3 de Junio, 2022

Recordándote en tu cumpleaños

Escucho:

https://www.youtube.com/watch?v=cJsc11xQtgU

IN TUTRINA, De Carmina Burana,

Tan bella como tu. 


martes, 31 de mayo de 2022

LAS MEMORIAS DE DIEGO ARRIA SOBRE BOSNIA

 

                        


Estoy terminando de leer la memoria que escribiera Diego Arria sobre su participación y experiencias en el conflicto de la antigua Yugoeslavia, específicamente la agresión a Bosnia llevada a cabo esencialmente por Slobodan Milosevic y sus militares cómplices durante los años 1991-1995, agresión que culminó con una masacre en la cual las fuerzas de Milosevic asesinaron a unos 8000 bosnios. Durante esos años miles de bosnios perdieron sus vidas o fueron desplazados de sus hogares por la furia serbia. Las muertes y despojos ocurrieron principalmente en ciudades como Ahmici, Sarajevo y Srebrenica.

Parte de estos crímenes tuvieron lugar durante el período, 1991-1992, en el cual Venezuela fue designada miembro del Consejo de Seguridad. Diego Arria, el embajador de Venezuela ante la ONU, fue designado presidente de este  Consejo en marzo de 1992 y entró de inmediato a participar en los intentos de solución de las crisis geopolíticas del momento, primero la de Somalia, la de Libia y luego la de Bosnia.

Desde sus primeros momentos en el cargo Arria tomó la determinación de jugar un papel pro-activo, a diferencia de la frecuente pasividad que suelen mostrar los diplomáticos de carrera en el seno de la ONU, organismo en el cual parecían existir dos mundos: el de la apariencia de organismo internacional que toma decisiones colectivas y el de la realidad, de organismo controlado por cinco grandes potencias que se reúnen en petit comité para tomar las grandes decisiones y, luego, informan al resto de la organización. En este juego doble, advirtió Arria rápidamente, el mismo secretario general Boutros-Gahli, así como el funcionario encargado de mantener la paz, Kofi Annan, parecían plegarse al juego de los cinco y acatar sus decisiones sin objeción.

Con el apoyo de varios países del grupo de los no alineados Diego Arria promovió  una misión de observación de la situación en Bosnia y viajó a la región en abril 1993, acompañado de los embajadores de Francia, Rusia, Hungría, Nueva Zelanda y Pakistán. Ya para ese momento Arria había advertido la actitud de relativa indiferencia de las grandes potencias ante la agresión Serbia a Bosnia y sentía que la estrategia necesaria era una intervención enérgica de la ONU en la región o, en su defecto, el levantamiento del embargo de armas a los bosnios, a fin de facilitar su defensa.

Durante su visita, no exenta de peligros, dada la situación de guerra imperante en la región, Arria pudo confirmar sus sospechas que lo que estaba en desarrollo en Bosnia era un crimen de limpieza étnica y religiosa, dado que su población era mayoritariamente musulmana. La indiferencia de la ONU tendría posiblemente que ver con la reticencia de las grandes potencias a aceptar un estado musulmán en el corazón  de Europa.

A su regreso la misión presentó un detallado informe en el cual predominaba la idea de que la agresión a Bosnia era producto de un criminal intento de Serbia, ayudado por los croatas, de eliminar el estado bosnio y de repartirse sus territorios. Arria llegó a definir lo que había visto como “un genocidio en cámara lenta”.

La actitud decidida de Arria en el seno del consejo de seguridad lo colocó en choque con el secretario general y otros funcionarios de la ONU, así como con los representantes de las cinco grandes potencias que dominaban la toma de decisiones en el seno de la organización. Eventualmente, lo pondría en colisión con su propio gobierno, ya que tomó la decisión de ignorar la orden de votar por una resolución de la ONU con la cual estaba en total desacuerdo, prefiriendo abstener al país en la votación. Ello le costó su posición, por orden del Canciller Fernando Ochoa Antich, lo cual ocurrió bajo la presidencia temporal de Ramón Velásquez, ya que CAP había sido desplazado de la presidencia por la acción del fiscal general de la república.

En 360 páginas Arria nos describe el intenso proceso del cual fue parte activa, desde su papel inicial  en la presidencia del consejo de seguridad hasta su participación como testigo de cargo en el juicio por genocidio que se le siguiera a Milosevic en un tribunal internacional radicado en La Haya, organismo cuya creación el mismo Arria había promovido activamente desde su posición en la ONU. El libro puede leerse en varios planos, como descarnado informe de un alto funcionario internacional y, quizás de manera más apropiada, como el testimonio frecuentemente apasionado de un venezolano quien, colocado en la cumbre de la organización mundial de naciones, luchó con mucho coraje para mantener principios y valores contra los intereses particulares de las grandes potencias y contra una organización burocrática que, con suma frecuencia, ha dejado de cumplir con sus  deberes de solidaridad y defensa de los pueblos oprimidos.    

Los llamados de Arria no fueron escuchados en la ONU oportunamente y, como él había pronosticado, la agresión Serbia culminó con los baños de sangre llevados a cabo en 1995. En 1999 Kofi Annan reconocería sus errores en la inacción que hizo posible esas tragedias.

Los esfuerzos de Arria ayudaron a acelerar el proceso de paz que terminó en Diciembre 1995 con la firma del Acuerdo de Dayton, gestionado por Estados Unidos, un acuerdo duro de aceptar para los bosnios pero, al menos, facilitador de la paz.

En 2014 Diego Arria fue llamado a La Haya a servir como testigo acusador de Milosevic, declarando durante seis horas, siendo interrogado por el propio Milosevic, quien actuaba como auto-defensor. Su testimonio fue un poderoso elemento de juicio para la presunción de culpabilidad de Milosevic. Sin embargo, en 2016, el acusado murió en su celda de un infarto y su muerte – como ocurrió con la de Hugo Chávez – lo salvó de una condena y un severo castigo.

Este libro de Diego Arria es un documento clave para comprender la tragedia Bosnia, así como la fragilidad de la ONU, los procesos secretos que llevan a cabo las grandes potencias para tomar sus decisiones a espaldas del mundo y, muy importante, para darnos a conocer mejor el credo humanístico del autor.