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viernes, 14 de diciembre de 2018

Colaboracionismo en la Venezuela de Chávez y Maduro



Hablar de colaboracionismo en la Venezuela de hoy es un tema tabú. Más difícil aún es referirse a personas en relación con este tópico, ya que el término generalmente se considera denigrante. La gente piensa en un colaborador de una dictadura o de un régimen invasor como alguien cobarde, codicioso, corrupto, equivocado, etc. Todos estos epítetos vienen a la mente porque la mayoría da por sentado que un colaborador colabora porque atiende a sus intereses personales, anteponiéndolos al interés nacional. Pero ello no es cierto en todos los casos. Hay quienes colaboran con una dictadura o con una fuerza invasora pensando - de buena fe -  que ello será beneficioso para el país. Por ejemplo, Pierre Laval pensó, al llegar a ser premier del gobierno de Vichy, que su cooperación podía salvar muchas vidas y preservar a Francia de una mayor catástrofe. Sin embargo, sus intenciones no fueron apreciadas por el gobierno francés de post-guerra, por lo cual fue fusilado.
Esta distinción entre colaboracionismo voluntario e involuntario ha sido estudiada por pensadores como el legendario Stan Hoffman (a quien conocí durante mis dos años de estadía en Harvard). En su artículo sobre  “Collaborationism in France during the second World War”, The Journal of Modern History, Septiembre 1968, páginas 375-395, Hoffman habló de colaboracionismo como un producto del servilismo o de la  ideología. El  colaboracionismo servil es un servicio consciente al enemigo. El colaboracionismo ideológico (o pragmático) es aquel que ve en esa postura un posible beneficio para la sociedad de la cual se es miembro. La primera acepción es totalmente negativa. La segunda tiene aristas positivas ya que, según Hoffman, la actitud colaboracionista del gobierno de Vichy ayudó a salvar a Francia de mucha destrucción material.
En Venezuela, después de 20 años de atroz dictadura, de vergonzosa ocupación de nuestro territorio y nuestro gobierno por fuerzas cubanas o guerrilleros colombianos, de ruina financiera inducida por la corrupción de los chavistas en la función pública, de la mentira, la crueldad y la represión como políticas de estado, de total control de las instituciones por una alianza chavo-militar fascista, todavía hay un grupo de colaboracionistas involuntarios que sigue promoviendo lo que llaman una solución “democrática, constitucional y electoral”. Este grupo está a favor de una negociación con el régimen, a favor de tenderle un puente de plata a sus personeros, a favor de ir a votar bajo la mirada divertida de las hienas del Consejo Nacional Electoral encabezadas por Tibisay Lucena. Lo ven como la única solución “civilizada” a la tragedia venezolana. Muchos de sus miembros genuinamente desean ver salir al régimen pero consideran que la única forma de lograrlo   es a través del voto y/o de una aproximación al diálogo y a la negociación con la pandilla.
 Este grupo es colaboracionista, muchos de ellos en el sentido involuntario del término, aunque los hay también voluntarios,  plegados al régimen y  beneficiándose del status quo, como es el caso de Henri Falcón y de algunos de sus seguidores.  
Entre el grupo que colabora involuntariamente a consolidar el régimen en el poder están, a juzgar por sus escritos, Eduardo Fernández y José Antonio Gil Yépez. El primero dice, en entrevista que le hace en GLOBOVISIÓN Luis Penzini, que si los venezolanos “hubiesen ido a votar en las elecciones municipales del 9 de Diciembre, hubiésemos ganado en 355 municipios”. Agrega allí el Dr. Fernández que la alta abstención se debió a factores tales como “el esfuerzo del gobierno por persuadir a los venezolanos que no vale la pena votar” o  a “la hiperinflación, a la escasez de alimentos y de medicinas” ya que gente estaría muy atareada en conseguir comida parra tonarse el tiempo de votar. Termina diciendo el Dr. Fernández que hay que buscar la manera de cambiar al gobierno “dentro del marco constitucional y electoral, con un acuerdo nacional, lo cual es fundamental para recuperar la economía”. Mencionó la necesidad de la “convivencia civilizada”.
Yo digo que esta actitud del Dr. Fernández es colaboracionista, porque contribuye a la permanencia del narco-régimen en el poder. Habla de la abstención electoral del 9 de diciembre como un error, mencionando varios factores que indujeron al pueblo venezolano a cometer ese “error”. Pero se le olvidó al Dr. Fernández la razón fundamental de la abstención, la cual no fue la persuasión del gobierno o el hambre o la enfermedad sino la indignación moral que siente el pueblo venezolano frente a una pandilla ilegítima de bandidos que ha arruinado a Venezuela y regalado, como prostituta a su gigolo castrista, la soberanía nacional. El colaboracionismo del Dr. Fernández consiste, en mi criterio, en no reconocer esa razón fundamental, no mencionarla, no hacerse eco de ella, no participar activamente en la promoción de una rebelión ciudadana que lleve a la expulsión del poder de esa pandilla, sin  que puedan irse con entera impunidad a disfrutar sus dineros mal habidos al exterior. Lo que dice el Dr. Fernández promueve de manera involuntaria (no puede ser de otra manera  en un hombre que ha servido la causa de la democracia por años) la permanencia del narco-régimen en el poder.  
El Director de Datanalisis,  Dr. José Antonio Gil Yépez, a quien conozco desde hace años, cuando compartíamos actividades en el Grupo Santa Lucía, nos revela una actitud sumamente pragmática cuando dice, en su balance de 2018, que es necesario un diálogo entre el gobierno y la oposición. Dice que es posible negociar una nueva estructura de poder en la Asamblea nacional que incluya la participación del partido del narco-régimen, “lo cual llevaría a  una forma de reconocimiento y concuerda con los planteamientos que ha venido haciendo Maduro de buscar al diálogo entre las partes en Venezuela”. Agrega el Dr. Gil Yépez que “hay que sentarse y reconocerse entre las partes”.  Dijo que el diálogo reconocería a Maduro, de nuevo, como presidente (!!!!), si el régimen renueva a los magistrados del TSJ y a los miembros del Poder Moral y a dos rectores del CNE. Sobre la abstención del 9 de diciembre el Dr. Gil Yépez dice: “no votar hace que el venezolano se ponga al margen de la solución al problema. La abstención no es la solución, más bien la agrava, en lugar de activarse e ir por otro canales”. Atribuye la abstención a los mecanismos de elección pero, como en el caso del Dr. Fernández, se inhibe de mencionar la inmoralidad que representa ir a votar bajo el sistema corrupto y dictatorial imperante.
Yo digo que esta postura del Dr. Gil Yépez es colaboracionista, de forma aún más acentuada que en el caso del Dr. Fernández. Propone una coexistencia pacífica con este régimen criminal, el cual permita a Maduro permanecer en el poder. Jamás hubiera pensado que el Dr. Gil Yépez que yo conocí en otras épocas pudiera llegar a tener una postura como esta.  
Colaboracionismo voluntario o involuntario nos conduce al mismo resultado: la consolidación de un narco-régimen moralmente inaceptable en el poder.  
Los venezolanos debemos debatir estas posiciones con el mayor respeto posible pero, al mismo tiempo, sin sub-estimar la gravedad que representa el colaborar con un régimen que ha arruinado al país y pretende continuar arruinándolo si decidimos coexistir pacíficamente con él.
Nunca saldremos de esta pesadilla votando bajo el sistema corrupto imperante. La abstención es también una forma de votar. Transmite un mensaje poderoso de rechazo al narco-régimen y pone en evidencia su ilegitimidad.    

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Con todo respeto, yo dudo mucho que Fernández y Gil estén equivocados de buena fe. De verdad, ya dudo de todo. C'est la nature humain. Le recomiendo el libro de Steven Pinker "la tabla rasa. La negación moderna de la naturaleza humana". Descargado del sitio damelibros.com. Porque dinero para comprar libros no tengo. Tuve con mi trabajo pero como no soy "vivo" ni "enchufado" ni "colaboracionista" de los malos, hoy leo de esa manera.

Gustavo Coronel dijo...

En la Venezuela de hoy es lógico dudar de todos, hasta ese punto hemos llegado. Sin embargo, no poseo evidencias de que estos compatriotas estén actuando de mala fe. Es preciso darles el beneficio de la duda pero, eso sí, no firmarles un cheque en blanco. Cuando la gente vacila en lo pequeño tiende a vacilar más tarde en lo grande. Siempre he tenido a estas dos personas por gente honorable y por ello es que escribo esto. Si supiera que son un par de malandros no me molestaría en hacerlo.

Anónimo dijo...

Lo que hace dudar es que estas personas son gente preparada. Y de verdad que en la situación de disolución nacional que vivimos parece una cuestión de estupidez empecinarse en esas posiciones contra toda evidencia y toda lógica. De allí la sospecha.
Solo espero que el tiempo y la justicia dicten su veredicto imparcial sobre estas y otras personas con posiciones que a uno le parecen, por decir lo menos, absurdas. Lo sigo leyendo cotidianamente. Saludos

Gustavo Coronel dijo...

Muchas gracias. Realmente es increíble que estas no sean las únicas personas que están en este plan. Hay un grupo trabajando para arreglarse por las buenas con el régimen, abogando por un diálogo con el malandraje chavista.El país está en el peor momento de su historia desde la emigracion a Oriente, debido al colapso moral de buena parte de su liderazgo.

Anónimo dijo...

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-46480037

Anónimo dijo...

Según una red social, y citando una entrevista con la BBC, Jaua dijo que la peor que había hecho Chávez era haber seleccionado a Maduro, quien ha destruido al país. No, lo peor que hizo Chávez fue haber nacido y él es responsable de lo que a Maduro le tocó rematar: acabar con Venezuela.
Si hilamos fino, mejor dicho, si sumamos 2 más 2, porque la cosa es evidente, esto forma parte del plan para hacer una transición que incluya al "chavismo originario" y que les permita a estos desgraciados no pagar ante la justicia y hasta volver al poder. En eso andan los giles y falsones y la falsa oposición. Pretenden realizar esa infamia. Claro,con la venia de los cubanos,lo que está por verse.

Unknown dijo...

Excelente articulo, muestra la verdadera posición que tenemos los venezolanos. No se puede negociar con tu secuestrador; después de que de vejan TIENES que negociar para coexistir?, síndrome de Estocolmo? Tomado de Wikkipedia: " El síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica en la que la víctima de un secuestro o retención en contra de su voluntad, desarrolla una relación de complicidad y un fuerte vínculo afectivo1​ con su captor. Principalmente se debe a que malinterpretan la ausencia de violencia como un acto de humanidad por parte del agresor.1​ Según datos de la Federal Bureau of Investigation (FBI), alrededor del 27 % de las víctimas de 4700 secuestros y asedios recogidos en su base de datos experimentan esta reacción.1​ Las víctimas que experimentan el síndrome muestran regularmente dos tipos de reacción ante la situación: por una parte, tienen sentimientos positivos hacia sus secuestradores; mientras que, por otra parte, muestran miedo e ira contra las autoridades policiales o quienes se encuentren en contra de sus captores. A la vez, los propios secuestradores muestran sentimientos positivos hacia los rehenes.1​

Cabe destacar que el síndrome de Estocolmo no está reconocido por los dos manuales más importantes de psiquiatría: el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales y la Clasificación internacional de enfermedades. Por lo que este síndrome caería en la categoría de efecto postraumático."