sábado, 18 de enero de 2014

Otro comentario sobre los venezolanos en el exterior

En mi entrada anterior transcribí una carta de un jóven professional venezolano en Canada. Sobre esta carta me comenta un distinguido profesional de una anterior generación, también viviendo fuera de Venezuela. Me dice:
"Excelente cuadro de la realidad, tanto canadiense como venezolana… Estuve justamente en Calgary, Banff y Vancouver en verano del 2009 y confirmé mis anteriores apreciaciones de ese país. Como alude tu amigo… la “calidad de vida”… me atrevería a decir que es incluso superior a lo que tenemos aquí [en USA]…  Por ejemplo, algo que él no menciona porque seguramente no es un glotón como yo, es el enfoque más “Europeo” que tienen de la comida en general… casi diría respeto! Desde un menor marketing bullshit y una mayor calidad real de los ingredientes hasta una ejecución  más “apasionada” en cualquier ejecución… Hasta en los hamburger joints en la carretera la calidad es superior a lo que se tiene aquí. E incluso la gente me pareció más amistosa que la de por estos lados… con todo y que estamos en el West… Dígame si comparas con NY o Philadelphia!
Tengo desde el 2007 que no voy a Venezuela… desde que me atracaron en Maracaibo… pero tanto lo que describe tu amigo como lo que deduzco de lo que me cuenta mi hija XXXX (que sigue resignadamente sobreviviendo en Caracas) confirman mi apreciación de una realidad que por más que intente rechazar no encuentro como no aceptar. Hay millones de “conciudadanos” que apoyan y aúpan a los Chávez, Maduro, Cabello, etc… no tan solo una camarilla… Más que conducir la barbarie estos la personifican y esa es la realidad. Sin quitarle la responsabilidad al director de la orquesta es hora de darnos cuenta que los músicos son los que ejecutan. Si no les gustara la guaracha… no tocarían! Saludos……
YYYYYYY,mi amigo.

Carta de un jóven venezolano, desde Canadá


Hace unos días intercambié mensajes con un jóven amigo quien trabaja y vive en Canadá. Le pedí que me hablara un poco de su vivencia y me envió esta nota. Le pedí autorización para transcribirla en mi blog, sin mencionar nombres. Creo que es interesante para mis jóvenes compatriotas en Venezuela.

Hola Gustavo:

 Me preguntas que hacemos por acá (Canadá). Diría que somos unos inmigrantes más en este país de inmigrantes.  Ya hace tiempo sentía que era muy difícil vivir en Venezuela. Me sentía como un “un número” en la lotería de la inseguridad, notaba que se perdían los espacios y veía a mis muchachos “acostumbrarse” a lo que no es normal.

No sé cuánto tiempo tienes que no visitas Venezuela  (tengo ya 11años fuera de mi país).  Me pareció interesantísimo como, caminando por los centros comerciales caraqueños este pasado diciembre (estuve de visita para navidad), los observé  “full” de gente,  como si nada estuviera pasando. Sobresalían las largas colas para tramitar cualquier servicio (por ejemplo, un cuñado pasó 3 horas y media para obtener un nuevo chip de su celular Movilnet extraviado el día anterior). El resto, como lo describe la prensa… supermercados con largas colas porque llegó tal o cual producto, concesionarios sin vehículos (excepto aquellos que venden vehículos chinos), muchas motos cargando todas más de un motorizado… y una continua sensación de estar en riesgo. . La gente  se acostumbra.  Si, Gustavo, se acostumbra.

No pude dejar de observar que el empleado común nos veía a mí y a mis hijos (altos y de tez y cabello más claro que el venezolano típico) como con cierto resentimiento. A mi esposa, también la veían medio feo pero sólo porque estaba con nosotros pues ella es más negrita. Las tiendas en su mayoría estaban abastecidas con artículos claramente calculados a dólar de mercado negro. Los precios representan un desafío a nuestra capacidad de comprensión e imaginación. Por ejemplo, una noche de hotel para un turista en el Marriot de Playa Grande costaría $770 si la pagara con mi tarjeta de crédito, pero solo $77 si la pagara con dólares vendidos en el “inexistente” mercado negro.


Actividad o producto
Bs.
$ Oficial
$ Libre
En Calgary (CAD)
Harina Pan
                   6
             0.9
            0.1
            3,5
Tanque de Gasolina
                   5
             0.7
            0.1
          70,0
Cena en Restaurant (pp)
           1.500
         230,8
          23,1
          60,0
Zapatos Adidas
           5,000
         769.2
          76.9
          90,0
Libro
               300
           46.2
            4.6
          40,0
Mercado mensual para 5 personas
         10,000
     1,538.5
        153.8
     1.400.0
Noche de Hotel
           5,000
         769.2
          76.9
        140.0
Salario Minimo, al mes
           2.373
         365,1
          36,5
        1.725

.

CAD = Dólar canadiense. Está prácticamente a la par con el dólar de los Estados Unidos

NOTA Gustavo: Y aquí se ve la tragedia. El salario mínimo de un Venezolano, al cambio de mercado negro, en el cual se tasan la mayor parte de los bienes en el país, le impide vivir decentemente. El Mercado mensual para cinco personascuesta cinco veces el salario mínimo mientras que en canadá es menos de un salario mínimo.  Es una economía totalmente deforme que obliga a mucha  gente a delinquir para subsistir.


Sigue mi amigo:

Llegamos a Calgary a finales del 2011 con residencia permanente que nos otorgaran en el 2008 y luego de un fallido intento de radicarnos en Florida donde, desafortunadamente, terminé trabajando para una empresa fundada por un Venezolano quien result ser poco honesto. Una historia parecida a la de Francisco Illarramendi a quien también conocí cuando PDVSA buscaba  financiamiento para sus proyectos de la Faja y refinerías de Citgo. El terminó en las mismas condiciones por fraude a inversionistas, entre ellos, el Fondo de Pensiones de Pdvsa. Unas manchas más para nuestro país, como si no tuviéramos demasiadas.

Afortunadamente, estamos bastante bien en Calgary. Es una ciudad parecida al Houston de hace 20-30 años, con espectaculares paisajes en sus alrededores. Estoy trabajando para XXXXX, una empresa petrolera de Canadá, en el campo de control de proyectos.

Todavía hay mucho trabajo por acá, aun cuando el petróleo canadiense se cotiza bastante bajo en comparación con el WTI (precio referencia, West Texas). Hoy por hoy existe un cuello de botella importante para exportarlo a otros mercados distintos al americano que cada vez demanda menos, dado lo intenso de la explotación del gas/petróleo de esquisto.

Hay muchos Venezolanos aquí, nadie sabe cuantos con exactitud pero se dice que hay unas 1000 familias en Calgary y otras 1000 familias entre Fort McMurray y Edmonton. Han llegado acá por tandas, las primeras quizás hace unos 11-12 años. El caso más ejemplar yo diría es XXXXXX, quien llego aquí hace unos 11 años para conformar un grupo interesante . Es gerente  de una empresa canadiense en la cual  "casi" sólo se habla español y se come arepa en las mañanas.  Los más exitosos han venido de Lagoven.  

Hay asociaciones de Venezolanos en las cuales existen grupos de Gaita, de Golf, de Baile Típico y otras actividades como Picnic, Softball, Bazares, etc. que nos reúne varias veces al año.

Creo que seguirán llegando nuevas tandas de inmigración pues todavía parecieran existir muchas oportunidades para personal calificado e inversión en el área de metalmecánica.

Las empresas de ingeniería no ofrecen la mejor calidad y actúan como en una especie de oligopolio y con una muy alta rotación de personal cosa que, a diferencia de nuestra cultura ex Pdvsa, aquí es muy normal. Asimismo, las grandes empresas de ingeniería no hacen EPC; solamente EP pués la construcción la hacen otro grupo de empresas que también actúan en forma de oligopolio.

Lo anterior, junto con el hecho que la mano de obra es escasa y muy costosa, que la mayoría de los proyectos se ejecutan en el norte de Alberta a las márgenes del rio Athabasca en el medio de la nada y con siete meses de invierno que afectan la productividad, hacen que todo sea muy caro. Al llegar me llamó mucho la atención que un proyecto de mejoramiento para unos 190.000 barriles de petróleo pesado por día cuesta aquí unoss $14 mil millones, mientras que un proyecto muy similar que hicimos en la faja (antes que nos botaran) costó unos $5.5 mil millones.

Como consecuencia de lo anterior, ahora las empresas petroleras canadienses están persiguiendo alternativas en los mercados internacionales en Corea, España, India y China.

Canadá goza de un altísimo nivel de calidad de vida, a excepción del frio que puede alcanzar los -30 C o -40 C en un número de días que equivaldría a unas dos o tres semanas al año. El resto del invierno de Calgary debe tener un promedio entre -5 C a -20 C, que no es tan malo dado lo seco del clima acá. Sin embargo, el invierno es por lo menos un mes más largo que el típico invierno de la Costa Este. El sistema de salud es envidiable, parecido al Francés o Alemán, aunque en algunas ocasiones el acceso al especialista puede tardar hasta 5-6 meses si no es considerado de urgencia. Existen muy buenas universidades,  suficientes para la demanda, pues no todos los graduados de High School aspiran ir a una universidad. Muchos estudiantes (quizás la mayoría) salen del colegio a institutos tecnológicos o directamente al mercado de trabajo donde pueden ganar lo suficiente para mantener un nivel de vida de clase media bastante bueno. Los problemas de seguridad se limitan a un caso aislado de vez en cuando. Es una sociedad poco violenta (mi esposa bromea diciendo que no puede haber ladrón o asesino que se la ocurriría salir a -40 C a asaltar o hacer daño a nadie!!!). Yo pienso que esta gente drena parte de esa violencia en los deportes como Hockey, Lacrosse o esquiando a velocidades extremas. Los más tranquilos juegan “curling”, una especie de arrime muy sofisticado.

Como todo buen inmigrante extrañamos la familia y a los amigos. A diferencia de Florida, Calgary no es destino, salvo para aquellos que salgan con el sólo propósito de venir a visitarnos y por lo tanto pasa mucho tiempo mientras tenemos la oportunidad de ver a los nuestros. Extrañamos la playa, el médico amigo o familia, los Caracas-Magallanes en el estadio (quizás una de las pocas cosas que vi mejor que antes, aunque el nivel de juego per sé ha decaído), los tequeños y los quesos frescos de leche sin pasteurizar. También, cuando nieva mucho, recuerdo aquel cuento del maracucho en Colorado que circulaba por la internet.

Nuevamente quiero desearte todo lo mejor, junto a la familia !  Un abrazo  y seguiré leyendo  el  blog,
                                                        Aquí el nombre de mi amigo.

 


viernes, 17 de enero de 2014

Derwick and Associates: las dos caras de la moneda


En torno a la empresa Derwick and Associates, empresa venezolana de relativa reciente creación (2007) que el difunto presidente venezolano consideraba de gran experiencia y extranjera, ver: http://www.hacer.org/latam/?p=34961 , hay opiniones encontradas que van desde el elogio más abierto hasta la crítica más severa.
Entre los elogios están el que publica hoy ABC, de España, en entrevista con el Ingeniero Alejandro Betancourt.  Ver: http://www.abc.es/fotonoticias/fotos-economia/20140116/instalaciones-derwick-associates-empresa-1511771608794.html . Por cierto, la foto que acompaña la entrevista se titula: Las instalaciones de la empresa en Venezuela. Pero creo que es una equivocación, pues la foto parece ser una planta de generación eléctrica, cerca del mar.
Por supuesto, hay que hacer notar que Betancourt es el presidente de la empresa, por lo cual no es sorprendente que se exprese sobre ella en términos tan elogiosos. En esa entrevista Betancourt López dice: “Venezuela tiene mucho potencial, si la entiendes”. Esa afirmación tiene, al menos, dos lecturas. Una, que hay prestarle atención a la naturaleza del mercado venezolano. Otra, que hay saber “moverse” para obtener contratos. No sabemos cuál es la correcta, quizás las dos. 


Según abc, estas son

La entrevista narra como Derwick and associates “apareció” durante la crisis de energía eléctrica en Venezuela de 2009, adjudicándose cinco contratos para plantas termoeléctricas en la región de la capital. Por supuesto, es necesario preguntarse la razón por la cual una empresa tan joven, sin experiencia, sin un núcleo de expertos ingenieros suficientemente importante, pudiera obtener esos grandes contratos.
 En la entrevista se le pregunta a Betancourt López: “¿Cómo surge la idea de crear la compañía en Venezuela con la incertidumbre política que hay? Y él responde: “Yo me gradué en EE.UU. y empiezo a trabajar en una empresa que tiene la representación en Venezuela de Kawasaky (sic) Heavy Industries, la división de Kawasaki que vendía turbinas eléctricas. Ahí empieza mi formación eléctrica. Nos va muy bien y después de un tiempo decido crear mi propia empresa. Adoro mi país, me ha dado todo lo que soy y lo mínimo es que yo le dé todo lo que tengo”.
De nuevo, Betancourt López dice que Venezuela le ha dado todo lo que él tiene. El problema es que lo que él tiene lo tiene por haber establecido la empresa. Establecer la empresa no fue un pago por lo que el país le había dado sino la vía para obtener su  riqueza. La riqueza del joven empresario es ya legendaria. Y ha sido el producto de esos contratos obtenidos del régimen venezolano en muy poco tiempo.
En la entrevista se le pregunta: “¿La polarización política del país le ha causado problemas?”. Y responde: “Si se critica a un empresario que quiere ayudar a construir el país es algo con lo que hay que vivir. Nosotros apostamos por la construcción del país y la conciliación de todos”.
Hay queja en la respuesta de Betancourt López. Y es verdad que en Venezuela se suele criticar a todo quien tenga éxito, eso es parte de la naturaleza de los venezolanos, una sociedad muy desconfiada y cínica. Sin embargo, los desconfiados, como su versión extrema, los paranóicos, algunas veces tienen razón. No digo que esta sea una de ellas pero, en el caso de Derwick and Associates, es deseable que haya más transparencia porque la magnitud de los contratos dados a una empresa sin la requerida experiencia, tradición e infraestructura se prestan para la duda sobre el como se obtuvieron. Esta falta de transparencia alimenta la duda de los críticos, quienes saben que la PDVSA actual es una empresa muy corrompida al más alto nivel. De allí que Derwick y PDVSA deberían dar más información sobre los contratos para responder a los críticos y todos los venezolanos sobre la limpieza de su relación.
Y Betancourt López agrega: “-Si entiendes Venezuela y sus «venezolanidades», es un país que tiene mucho potencial”.  Para alguien desconfiado, como yo, esta última frase suena a mamadera de gallo (En la jerga venezolana “burla”.).
Por otro lado, los críticos de la empresa han presentado argumentos inquietantes. Desde Alek Boyd, hasta Setty, en sus blogs, pasando por mi blog www.lasarmasdecoronel.blogspot.com , hasta llegar a la explícita documentación contenida en la demanda de Otto Reich en contra de Derwick, se han discutido detalles de los contratos y de quienes están involucrados con la empresa. En particular la demanda de Reich, ver http://infodio.com/140114/otto-reich-files-amendment-lawsuit-against-derwick-associates abunda en detalles. En esencia, Reich alega que el mecanismo de operación de Derwick es el de ofrecer comisiones a funcionarios de las empresas del estado venezolano a cambio de recibir contratos. Luego, estos contratos son traspasados a empresas que pueden hacer el trabajo pero la empresa que obtiene el contrato se queda con una parte del pago.
Lo cierto es que nada parece estar claro en lo relacionado con los contratos de  Derwick and Associates para generación eléctrica, así como en la relación de PDVSA con algunos otros contratistas importantes. La magnitud de los contratos clama por una investigación a fondo que no se ha dado y que nadie ha pedido desde el régimen o, inclusive, desde la oposición. Sin ánimo personal contra nadie, como venezolano, pido que esta investigación a fondo de PDVSA y Corpoelec y sus contratos con Derwick se lleve a cabo. En este pedido coincido, lo cual no es frecuente, con un alto funcionario del régimen, Freddy Bernal, quien pidió recientemnete una averiguación sobre Derwick.
Los inocentes saldrán beneficiados de tal investigación. Mientras esto no ocurra los inocentes y los culpables seguirán metidos en un mismo saco.  


  


jueves, 16 de enero de 2014

EL FUTURO DE TALVEN, UN BELLO TEXTO DE FRANCISCO KERDEL VEGAS



EL FUTURO DE TALVEN, Francisco Kerdel-Vegas

TALVEN es un programa que nació en 1995 en la Delegación de Venezuela ante la UNESCO en París (que presidía como embajador), cuyo objetivo es poner en contacto directo a aquellos venezolanos residenciados en el exterior y que se han destacado en el campo de sus actividades con sus pares y estudiantes de similares disciplinas en Venezuela. Su éxito inicial se debió en buena parte al interés, entusiasmo y apoyo moral y material que puso en esta idea el entonces Director General del organismo internacional, Dr. Federico Mayor Zaragoza.
TALVEN financiaba el traslado aéreo, en clase económica, a Venezuela, durante una semana de los "expertos" seleccionados y mediante acuerdos con instituciones académicas locales se le organizaba un programa intensivo de trabajo para divulgar sus investigaciones, creaciones e ideas.  Ese contacto físico, cara-a-cara entre el invitado venezolano residente en el extranjero y sus colegas y estudiantes de la misma disciplina, necesario hasta indispensable para iniciar una relación fructífera a largo plazo, tenía luego un seguimiento y varias consecuencias positivas, factibles gracias a las comunicaciones instantáneas y gratuitas que Internet ha hecho posibles. De ese encuentro inicial surgieron trabajos de investigación en estrecha cooperación entre instituciones domésticas y extranjeras, invitaciones, visitas, amistades y relaciones de enorme impacto para crear una atmósfera favorable al estudio y al tráfico de conocimientos.
En el lapso 1995-1999 más de cien  "expertos" venezolanos residenciados en los Estados Unidos, Europa y Japón visitaron su país de origen, donando sin honorario alguno, su tiempo, conocimientos y experiencia a todos los interesados, que acudían con curiosidad y entusiasmo a enterarse de los logros de compatriotas que habían triunfado en sus diversos quehaceres en medios más competitivos en los países del primer mundo.
En aquel entonces la motivación principal era intentar vincular a unos pocos miles de venezolanos destacados con su país de origen.  La mayor parte de ellos eran antiguos beneficiarios del Programa de Becas Gran Mariscal de Ayacucho quienes a partir de 1975, habían optado por permanecer en el exterior al terminar su entrenamiento y tenían buenos motivos para estar agradecidos con Venezuela y encontrar mecanismos para repagar, al menos parcialmente, los favores recibidos en el generoso financiamiento de su educación superior en las mejores univesidades del mundo.
¿Quién iba a suponer en aquel entonces que tres lustros más tarde debido a una emigración masiva, especialmente de jóvenes profesionales, Venezuela iba a necesitar más que nunca el aporte de esos cerebros ausentes para la ingente tarea de reconstruir un país desvastado por el intento fallido de implantar una ideología fracasada en todas las latitudes?
Y es que en esta Venezuela actual gobernada por la mal denominada "revolución bolivariana" tratando de implantar el neo-comunismo bautizado como "Socialismo del Siglo XXI", entre ochocientos mil y un millón de ciudadanos, la inmensa mayoría jóvenes universitarios bien formados, decidieron abandonar su país y arriesgarse a la problemática aventura de probar suerte en otro lugar que les ofreciera un mínimo de seguridad para trabajar y poder levantar sus familias.
 
¿Cuál es la razón que ha determinado ese éxodo masivo del recurso humano más importante del país, vale decir, los jóvenes graduados universitarios?
Es una pregunta que requiere una respuesta compleja, ya que generalmente son múltiples razones las que determinan tan dura decisión como es la de abandonar, tal vez para siempre, no solo el  "terruño" que nos vió nacer, sino también familia, amigos, contactos, y la cultura y la lengua en que hemos sido formados, en fin, un entorno irremplazable que ha determinado en buena parte lo que somos y lo que podemos dar de nosotros mismos. Es como comenzar la vida de cero nuevamente, proposición aterradora para la gran mayoría de los seres humanos.
Pero hay un denominador común en este fenómeno sin precedentes que generalmente juega el papel de disparador  de esa difícil decisión y es la inseguridad reinante, unida a la impunidad del delito y del crimen. Mi opinión, muy personal, es que el régimen, al dejar que el grave problema del aumento exponencial de la criminalidad siguiera su dramático curso, no estaba ignorante de sus posibles consecuencias, y que muy por el contrario, observaba con beneplácito, apenas disimulado como indiferencia, de esa emigración masiva de jóvenes de clase media muy bien preparados, que deseaban formar familia en otras tierras donde le garantizaran la vida y los bienes a sus hijos, sin duda pensando que eran parte importante de los votantes de la oposición, y que utlizando ese expediente podían mantenerse indefinidamente en el poder.
No descarto otros factores, entre ellos los económicos (desempleo,  más que todo sub-empleo, salarios inadecuados, ausencia de todo reinocimiento meritocrático, altísima inflación, etc.), que al igual que los ideológicos (rechazo frontal al castro-comunismo) forman parte de un tejido inextricable, pero en todo lo cual la inseguridad y la impunidad, repito, son el denominador común.
Es poco probable que encontremos antecedentes históricos de una diáspora del talento de la calidad y magnitud como la que azota hoy en día a Venezuela.  Que cerca de un millón de sus 30 millones de habitantes -la mayor parte de ellos jóvenes graduados universitarios, en un lapso de una docena de años,  hayan tomado la dura decisión de emigrar-, es la más contudente evidencia de la inviabilidad del sistema que los castro-comunistas han tratado de imponer por todos los medios imaginables.
Semejante hemorragia, eliminando de un zarpazo la generación de relevo de un país, tendría funestas consecuencias para su futuro desarrollo, dentro de circunstancias habituales, pero dado el avance tecnológico en materia de información y comunicaciones por una parte y el fenómeno de la globalización por la otra, es posible revertir, al menos parcialmente, un proceso esencialmente negativo como es la fuga de cerebros, en algo manejable, tan pronto un nuevo sistema político lo permita.
Y es que ese millón de venezolanos que ha emigrado a países desarrollados del primer mundo buscando seguridad y "pastos más verdes", pueden servir de vasos comunicantes y "antenas" en un mundo cada día más competitivo, que requiere frecuentes y súbitas adaptaciones que solo son factibles para quienes disponen de información actualizada y veraz y asesoría confiable, y quienes más idóneos para la tarea que nuestros propios compatriotas.
Al cambiar la orientación política, muchos de nuestros    recientes emigrantes, quienes todavía no han echado raíces en el extranjero, regresarán al país, pero esa estadía en el exterior seguramente habrá dejado una impronta indeleble en su conducta y traerán consigo hábitos de conducta ciudadana y de trabajo productivo muy favorables para la reconstrucción del país.  Quienes eligen quedarse en el exterior pueden interactuar de modo efectivo en la ingente tarea reconstructiva utilizando como medio al programa TALVEN.
La experiencia acumulada por TALVEN (en la actualidad competentemente dirigida por el Dr. Rubén Darío Peralta desde Valencia, estado Carabobo), potenciada a un máximo en el número de invitados y por la utilización de las redes sociales para el seguimiento posterior,  podría ser una baza importante para lograr con rapidez y eficiencia la gran meta de reconstruir el pequeño gran país que todos soñamos.