Hace unos días intercambié mensajes con un jóven amigo quien trabaja y vive en Canadá. Le pedí que me hablara un poco de su vivencia y me envió esta nota. Le pedí autorización para transcribirla en mi blog, sin mencionar nombres. Creo que es interesante para mis jóvenes compatriotas en Venezuela.
Hola Gustavo:
Me preguntas que hacemos por acá (Canadá). Diría que
somos unos inmigrantes más en este país de inmigrantes. Ya hace tiempo sentía que era muy difícil vivir en Venezuela.
Me sentía como un “un número” en la lotería de la inseguridad, notaba que se
perdían los espacios y veía a mis muchachos “acostumbrarse” a lo que no es
normal.
No sé cuánto tiempo tienes que no visitas Venezuela (tengo ya 11años fuera de mi país). Me pareció interesantísimo como, caminando por
los centros comerciales caraqueños este pasado diciembre (estuve de visita para
navidad), los observé “full” de gente, como si nada estuviera pasando. Sobresalían
las largas colas para tramitar cualquier servicio (por ejemplo, un cuñado pasó
3 horas y media para obtener un nuevo chip de su celular Movilnet extraviado el
día anterior). El resto, como lo describe la prensa… supermercados con largas
colas porque llegó tal o cual producto, concesionarios sin vehículos (excepto
aquellos que venden vehículos chinos), muchas motos cargando todas más de un
motorizado… y una continua sensación de estar en riesgo. . La gente se acostumbra. Si, Gustavo, se acostumbra.
No pude dejar de observar que el empleado común nos veía
a mí y a mis hijos (altos y de tez y cabello más claro que el venezolano
típico) como con cierto resentimiento. A mi esposa, también la veían medio feo
pero sólo porque estaba con nosotros pues ella es más negrita. Las tiendas en
su mayoría estaban abastecidas con artículos claramente calculados a dólar de
mercado negro. Los precios representan un desafío a nuestra capacidad de comprensión e
imaginación. Por ejemplo, una noche de hotel para un turista en el Marriot de
Playa Grande costaría $770 si la pagara con mi tarjeta de crédito, pero solo
$77 si la pagara con dólares vendidos en el “inexistente” mercado negro.
Actividad
o producto
|
Bs.
|
$
Oficial
|
$
Libre
|
En
Calgary (CAD)
|
Harina Pan
|
6
|
0.9
|
0.1
|
3,5
|
Tanque de Gasolina
|
5
|
0.7
|
0.1
|
70,0
|
Cena en Restaurant
(pp)
|
1.500
|
230,8
|
23,1
|
60,0
|
Zapatos Adidas
|
5,000
|
769.2
|
76.9
|
90,0
|
Libro
|
300
|
46.2
|
4.6
|
40,0
|
Mercado mensual para 5
personas
|
10,000
|
1,538.5
|
153.8
|
1.400.0
|
Noche de Hotel
|
5,000
|
769.2
|
76.9
|
140.0
|
|
|
|
|
|
Salario Minimo, al mes
|
2.373
|
365,1
|
36,5
|
1.725
|
.
CAD = Dólar canadiense. Está prácticamente a la par con
el dólar de los Estados Unidos
NOTA Gustavo: Y aquí se ve la tragedia. El salario mínimo
de un Venezolano, al cambio de mercado negro, en el cual se tasan la mayor
parte de los bienes en el país, le impide vivir decentemente. El Mercado mensual para cinco personascuesta cinco veces el salario mínimo mientras que en canadá es menos de un salario mínimo. Es una economía totalmente deforme que obliga
a mucha gente a delinquir para subsistir.
Sigue mi amigo:
Llegamos a Calgary a finales del 2011 con residencia
permanente que nos otorgaran en el 2008 y luego de un fallido intento de
radicarnos en Florida donde, desafortunadamente, terminé trabajando para una
empresa fundada por un Venezolano quien result ser poco honesto. Una historia parecida a la de Francisco Illarramendi a quien
también conocí cuando PDVSA buscaba
financiamiento para sus proyectos de la Faja y refinerías de Citgo. El
terminó en las mismas condiciones por fraude a inversionistas, entre ellos, el
Fondo de Pensiones de Pdvsa. Unas manchas más para nuestro país, como si no tuviéramos demasiadas.
Afortunadamente, estamos bastante bien en Calgary. Es una
ciudad parecida al Houston de hace 20-30 años, con espectaculares paisajes en
sus alrededores. Estoy trabajando para XXXXX, una empresa petrolera de Canadá,
en el campo de control de proyectos.
Todavía hay mucho trabajo por acá, aun cuando el petróleo
canadiense se cotiza bastante bajo en comparación con el WTI (precio referencia, West Texas). Hoy por hoy
existe un cuello de botella importante para exportarlo a otros mercados
distintos al americano que cada vez demanda menos, dado lo intenso de la
explotación del gas/petróleo de esquisto.
Hay muchos Venezolanos aquí, nadie sabe cuantos con
exactitud pero se dice que hay unas 1000 familias en Calgary y otras 1000
familias entre Fort McMurray y Edmonton. Han llegado acá por tandas, las primeras
quizás hace unos 11-12 años. El caso más ejemplar yo diría es XXXXXX, quien
llego aquí hace unos 11 años para conformar un grupo interesante . Es gerente de una empresa canadiense en la cual "casi" sólo se habla español y se
come arepa en las mañanas. Los más
exitosos han venido de Lagoven.
Hay asociaciones de Venezolanos en las cuales existen
grupos de Gaita, de Golf, de Baile Típico y otras actividades como Picnic,
Softball, Bazares, etc. que nos reúne varias veces al año.
Creo que seguirán llegando nuevas tandas de inmigración
pues todavía parecieran existir muchas oportunidades para personal calificado e
inversión en el área de metalmecánica.
Las empresas de ingeniería no ofrecen la mejor calidad y
actúan como en una especie de oligopolio y con una muy alta rotación de
personal cosa que, a diferencia de nuestra cultura ex Pdvsa, aquí es muy
normal. Asimismo, las grandes empresas de ingeniería no hacen EPC; solamente EP
pués la construcción la hacen otro grupo de empresas que también actúan en forma de
oligopolio.
Lo anterior, junto con el hecho que la mano de obra es
escasa y muy costosa, que la mayoría de los proyectos se ejecutan en el norte
de Alberta a las márgenes del rio Athabasca en el medio de la nada y con siete
meses de invierno que afectan la productividad, hacen que todo sea muy caro. Al
llegar me llamó mucho la atención que un proyecto de mejoramiento para unos 190.000
barriles de petróleo pesado por día cuesta aquí unoss $14 mil millones, mientras que un proyecto
muy similar que hicimos en la faja (antes que nos botaran) costó unos $5.5 mil
millones.
Como consecuencia de lo anterior, ahora las empresas
petroleras canadienses están persiguiendo alternativas en los mercados
internacionales en Corea, España, India y China.
Canadá goza de un altísimo nivel de calidad de vida, a
excepción del frio que puede alcanzar los -30 C o -40 C en un número de días
que equivaldría a unas dos o tres semanas al año. El resto del invierno de
Calgary debe tener un promedio entre -5 C a -20 C, que no es tan malo dado lo
seco del clima acá. Sin embargo, el invierno es por lo menos un mes más largo
que el típico invierno de la Costa Este. El sistema de salud es envidiable,
parecido al Francés o Alemán, aunque en algunas ocasiones el acceso al
especialista puede tardar hasta 5-6 meses si no es considerado de urgencia.
Existen muy buenas universidades, suficientes para la demanda, pues no todos los
graduados de High School aspiran ir a una universidad. Muchos estudiantes
(quizás la mayoría) salen del colegio a institutos tecnológicos o directamente
al mercado de trabajo donde pueden ganar lo suficiente para mantener un nivel
de vida de clase media bastante bueno. Los problemas de seguridad se limitan a
un caso aislado de vez en cuando. Es una sociedad poco violenta (mi esposa
bromea diciendo que no puede haber ladrón o asesino que se la ocurriría salir a
-40 C a asaltar o hacer daño a nadie!!!). Yo pienso que esta gente drena parte
de esa violencia en los deportes como Hockey, Lacrosse o esquiando a
velocidades extremas. Los más tranquilos juegan “curling”, una especie de
arrime muy sofisticado.
Como todo buen inmigrante extrañamos la familia y a los
amigos. A diferencia de Florida, Calgary no es destino, salvo para aquellos que
salgan con el sólo propósito de venir a visitarnos y por lo tanto pasa mucho
tiempo mientras tenemos la oportunidad de ver a los nuestros. Extrañamos la
playa, el médico amigo o familia, los Caracas-Magallanes en el estadio (quizás
una de las pocas cosas que vi mejor que antes, aunque el nivel de juego per sé
ha decaído), los tequeños y los quesos frescos de leche sin pasteurizar.
También, cuando nieva mucho, recuerdo aquel cuento del maracucho en Colorado
que circulaba por la internet.
Nuevamente quiero desearte todo lo mejor, junto a la
familia ! Un abrazo y
seguiré leyendo el blog,
Aquí el nombre de mi amigo.