domingo, 19 de agosto de 2012

Chávez se fué de Venezuela para siempre




Si hay algo trágico en la “Venezuela” de Hugo Chávez es que ya no es Venezuela sino un fragmento de Venezuela, creado por su prédica de odio. Tantos golpes  le ha asestado el sátrapa a la Venezuela que ama  la libertad y la democracia  que ha terminado por desprenderse de ella, para quedarse con una fragmento improductivo, habitado por seres casi totalmente dependientes de sus favores, arrodillados frente a la vida, como niños eternos e incapaces de generar su propio alimento material o espiritual.  Y digo que Chávez se ha desprendido del país productivo, no por afán de menospreciar al fragmento que se llevó consigo,  sino porque ello refleja nuestra realidad. Ya hoy Chávez no vive en Venezuela. Acompañado de su Venezuelita se ha auto-marginado, se ha convertido en un asteroide del odio, girando estéril y sin vida en torno a nuestro planeta.
La Venezuela de la cual se desprendió Chávez permanece habitada  por los valores y esperanzas del país de nuestros padres. Está reafirmando su determinación de retomar el camino hacia el primer mundo. Se dispone, con renovados bríos, a reintegrarse a la comunidad civilizada de naciones, dejando atrás el basurero donde chapotean Assad, Ahmadinejad, Castro y nuestro sátrapa.