lunes, 20 de abril de 2020

MANOS SUCIAS EN FLORILANDIA

*** Una sórdida historia sobre Petróleo, Corrupción y Codicia en el siglo XXI




Florilandia es un bello país latinoamericano que exporta muchas flores, bananas y todavía algo de petróleo, aunque hace algunos años exportaba mucho más de este rubro. Su territorio incluye verdes selvas de la Amazonia, imponentes montañas nevadas y hermosas costas y  playas sobre el Océano Pacífico. Por buena parte de este siglo Florilandia también  ha sido el sitio de una sórdida historia sobre petróleo,  corrupción y  codicia.
EL PETRÓLEO FUE SU GRAN NEGOCIO EN EL SIGLO XX
 En 1967 una empresa petrolera estadounidense, Texoil, perforó el primer pozo petrolero comercial en la región de la Amazonia, por lo cual -  pocos años después, en 1972 -   Florilandia decidió  crear una empresa estatal de petróleos, PetroFlor, la cual se asoció con Texoil para la explotación del petróleo en esa región, llegando a poseer la mayoría de las acciones del consorcio en 1977. De 1967 a 1990 el consorcio se mantuvo en operación hasta que en 1990 la empresa Texoil se fue del país, después de haber obtenido un satisfactorio finiquito de sus actividades por parte del gobierno de Florilandia y de la empresa Petroflor. Durante el período 1972-1990 el consorcio generó ingresos para la Nación por unos $23000 millones mientras que el socio minoritario, Texoil, obtuvo un poco menos de $2000 millones. Como es imperativo en este tipo de contratos ambos socios siempre tuvieron pleno conocimiento de cómo se estaba llevando a cabo la operación. Tanto la empresa estatal como el ministerio del sector  debían supervisar estas operaciones y darles su visto bueno o, por el contrario, establecer prohibiciones y multas cuando estas operaciones no se ajustaban a las regulaciones técnicas de uso internacional.
En la mañana  del 17 de junio, 1977, el general a la cabeza de la junta militar que gobernaba a Florilandia, dio un discurso en el palacio presidencial, con asistencia de los embajadores acreditados en el país. Dijo, entre otras cosas: “Hoy asistimos a la toma del control del petróleo de Florilandia por parte del Estado. Desde hoy nuestra empresa petrolera estatal será la dueña de la mayoría de las acciones del Consorcio Amazonia y tendrá la última palabra en lo que se haga allí y como se hará allí. El petróleo es nuestro, el petróleo es de Florilandia”.
Los aplausos de la multitud que se agrupaba en la plaza mayor de la capital fueron estruendosos. Florilandia entraba en plena propiedad y control de  su inmensa riqueza petrolera. Aunque Texoil seguiría operando, todas las decisiones pasaban a las manos del gobierno de Florilandia.
A la salida de Texoil del país, en 1990, Petroflor continuó la operación sin socios.  
Durante todos esos años el descontento de los habitantes de la Amazonía de Florilandia había ido en aumento.  Sentían que la explotación petrolera no les había dado los beneficios que hubieran deseado. Mientras el gobierno gastaba el inmenso caudal de dinero recibido del petróleo en obras y servicios para otras regiones del país o en gastos superfluos, ellos permanecían semi-abandonados.  Su actividad agrícola había sido dañada por la operación petrolera, los pozos petroleros mostraban derrames que contaminaban a los ríos y riachuelos de la región y  los niños de la región crecían raquíticos mientras que los ancianos parecían morir con demasiada frecuencia.
LA VISITA DE CHRISTOPHER DOER
En 1993 visitó la región el estadounidense Christopher Doer. Era periodista,  abogado recién graduado  e interesado en los asuntos ambientales. Su trabajo como periodista en América Latina le había dado un buen conocimiento del idioma, por lo cual pudo hablar con los habitantes del lugar, en especial con Hildemaro Castaño, el jefe de una de las comunidades más afectadas por la actividad petrolera. Castaño le dijo: “Mire. Aquí el gobierno nos ha abandonado. A pesar de la riqueza que obtiene por concepto del petróleo ha descuidado casi totalmente nuestras comunidades. Aquí no hay servicios adecuados de salud, de educación. El agua potable es escasa y debemos beber en ríos contaminados por el petróleo. Las vacas mueren y los habitantes se enferman. Usted debería ayudarnos a que esto se conozca mejor, no solamente aquí en Florilandia sino en su propio país”.
_ Deseo ayudarlos – respondió Doer – y creo que es posible comenzar a recolectar información de la gente sobre sus problemas de salud relacionados con el petróleo. Quiero ver algunos de los derrames existentes y tener reuniones con los habitantes, para saber cómo se sienten. ¿Cuál es la empresa operadora?
_ La empresa operadora es la gringa – le dijo Castaño – aunque también participan  técnicos de Petroflor. Esta es una operación del gobierno, de manera que no es posible que podamos denunciarlos con esperanza de ser oídos. Aquí nos ayudan mucho dos Floridenses especializados en asuntos del ambiente, Pedro Turupial y Luis Danta. Ellos vienen  por aquí con frecuencia y usted puede hablar con ellos. Yo tengo aquí sus direcciones”.
Años atrás, en 1987, un terremoto había destruido una porción del oleoducto que transportaba el petróleo de la Amazonia a la costa del Pacífico produciendo derrames importantes de petróleo. La capacidad de Florilandia para exportar petróleo se redujo en un 70%. La banca multilateral acudió rápidamente en auxilio de Florilandia y financió la reparación, la cual costó unos $900 millones, incluyendo los trabajos de limpieza de los derrames. A pesar de ser un evento fortuito, el terremoto fue tan catastrófico que empeoró la situación de los habitantes de la zona y generó resentimiento adicional en contra de la actividad petrolera. 
 HAY QUE ACTUAR SOBRE ESTE CRIMEN, DIJO DOER, PERO  ¿A QUIEN DEBEMOS ACUSAR DEL CRIMEN?
Después de sus contactos iniciales en Florilandia Christopher Doer regresó a USA convencido de que era deseable y oportuno comenzar una acción legal en contra de las empresas petroleras que operaban en la Amazonia de Florilandia. Su indignación por lo que él consideraba un inmenso crimen ecológico era genuina y creía que la acción debía ser ejemplarizante. Para ello se requería elegir cuidadosamente la parte acusada. Era evidente que la responsabilidad legal por cualquier crimen ambiental cometido debía ser compartida por los socios del consorcio. Pero ello significaría, pensó Doer, que la empresa estatal de Florilandia, símbolo de nacionalismo, se vería  involucrada. Y eso colidió con las ideas de Doer, joven idealista, adversario de las grandes corporaciones, admirador de los movimientos nacionalistas de América Latina de Cuba y Nicaragua. Además, involucrar a Petroflor pondría a la parte acusadora en contra del gobierno del país, lo cual era políticamente inconveniente. Al dejarla fuera de la acusación los acusadores podrían contar con el gobierno como aliado.  En tercer lugar, pensó Doer, la empresa que realmente tenía dinero era la estadounidense.  Por todas estas razones Doer llegó a la conclusión de que la parte acusada debía ser solamente Texoil. Armado con esas ideas regresó a Florilandia y, con la ayuda de sus nuevos amigos ambientalistas en ese país, logró organizar una acción legal colectiva de miles de habitantes de la región contra la empresa estadounidense.
EL JUICIO CONTRA TEXOIL SE RADICÓ EN FLORILANDIA
Inicialmente Doer trató de radicar la demanda en USA, alegando que la justicia de Florilandia era “corrupta e incompetente”,  mientras que Texoil alegó que USA no tenía jurisdicción en este caso y que el sistema de justicia de Florilandia “era competente para conocer del caso”. Al fracasar en su intento de radicar la demanda en USA Doer la llevó a Florilandia, al  municipio donde la actividad petrolera había sido más prominente. En ese período hubo un intento de negociar una transacción entre las partes,  pero la empresa petrolera se negó a aceptar el pago de $140 millones que la parte acusadora propuso en el momento.  
El juicio comenzó  a mediados de 2003 y fue acompañado de un gran despliegue publicitario, manifestaciones cívicas y hasta pintorescas apariciones de indígenas en traje nativo de la Amazonia en las calles de Nueva York. El convenio mediante el cual la parte acusadora exoneraba a Petroflor y al gobierno de Florilandia de toda culpa fue firmado antes de comenzar el juicio y ello sirvió para que el gobierno y la opinión pública se manifestaran en contra de la poderosa empresa extranjera demandada.
El juicio duró ocho años y, al final, la empresa Texoil fue condenada a pagar $9500 millones a la parte acusadora. El dinero que sería obtenido por el equipo legal acusador se estimaba en un 10% del total, casi mil millones de dólares. No solamente ello representaba una gran victoria de la parte acusadora, percibida como la víctima, sino una inmensa remuneración para sus abogados.  
 TEXTOIL PRESENTA PRUEBAS DE CORRUPCIÓN DEL JUICIO  Y LE DA DRAMÁTICA VUELTA A LA SITUACIÓN
Después de haber recibido una sentencia tan desfavorable la empresa demandada no se rindió y comenzó a presentar pruebas de la corrupción que había prevalecido durante el juicio. Entre muchas otras revelaciones dijo que:
1.     El experto nombrado para elaborar el informe de los daños ambientales había sido elegido por la parte acusadora
2.     El informe del experto, quien carecía de credenciales suficientes para actuar en este caso, había sido escrito por una empresa consultora contratada por la parte acusadora. Posteriormente, esta empresa consultora admitió que ello era cierto
3.     El experto recibió un pago de $400.000 de los abogados de la parte acusadora
4.     El informe final del juez no fue escrito por él sino por otra persona, quien estaba pagado por la parte acusadora
5.     Porciones no utilizadas de un video elaborado por la parte acusadora para promocionar su causa fueron obtenidas por la parte acusada y sirvieron de base para demostrar los fraudes y falsificaciones cometidos por los abogados de la parte acusadora. El video fue presentado en tribunales 
6.     El gobierno de Florilandia, especialmente a partir de 2007 hasta la promulgación de la sentencia  había llevado  a cabo una labor de intensa intimidación sobre los jueces a cargo del juicio y de odio en contra de la empresa Texoil, incluyendo una campaña propagandística llamada Manos Sucias en Florilandia, la cual satanizaba a la empresa y  pretendía obligarla a pagar cuanto antes el dinero de la sentencia.

Armada con todas estas revelaciones la empresa acusada fue a juicio en una corte de USA, demandando al abogado principal de la parte acusadora. En base a las pruebas allí presentadas el abogado de la parte acusadora fue sentenciado por extorsión, sobornos y fraude generalizado y condenado a pagar los costos legales incurridos por la parte acusada en el juicio radicado en Florilandia.
 Posteriormente una sentencia del tribunal internacional de Las Haya confirmó esta sentencia y condenó a la república de Florilandia a pagar parte de esos costos, ya que el Tribunal Supremo de ese país había confirmado la sentencia fraudulenta en contra de Texoil.



LA CAMPAÑA MANOS SUCIAS EN FLORILANDIA.
El gobierno de Florilandia fue parte activa en este proceso caracterizado por el fraude y la extorsión. Creó y  financió una campaña llamada Manos Sucias en Florilandia  a partir de 2007, al llegar a la presidencia del país un discípulo del dictador venezolano Hugo Chávez. La campaña se inició con una visita del  nuevo presidente a la región. En esa visita metió su mano en una zona de derrame petrolero, a fin de que fuera fotografiada y se convirtiera en el símbolo de la campaña. Fue muy infortunado que la prensa internacional observara que  el sitio donde el presidente metió la mano no era uno de los sitios donde Texoil había estado activa 17 años atrás, sino un sitio donde el operador había sido PetroFlor. La campaña continuó invitando a gente famosa por ser famosa y artistas de Hollywood, conocidos por su admiración por Hugo Chávez y Fidel Castro y a otras personalidades quienes tradicionalmente se habían alineado con la extrema izquierda en América Latina, incluyendo uno que otro premio Nobel. Estas personas pretenden hoy captar al movimiento ambientalista mundial a su causa, politizándolo y poniéndolo al servicio de un fraude. Ojalá que no tengan éxito.  
Una vez que se conocieron los detalles del gran fraude cometido por los acusadores de Texoil en Florilandia la opinión pública mundial se ha dado cuenta de quien realmente ha tenido las manos sucias en Florilandia.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bajo la mal llamada rapiña del llamado Imperio (USA) por los comunistas, que son los "mil veces" verdaderos rapiña y peores canallas y banda de forajidos, que buscan ampararse en todas las protecciones judiciales habidas y por haber, incluyendo la protección Mundial al concepto de lo que es un País y su soberanía!

Imagínese que el concepto de Nación defiende a un país, hasta el límite justificado de alguna manera de Guerra "no criminal"! Son líneas y bordes (border lines) muy difíciles de franquear victoriosamente al otro lado, o al lado correcto de la Historia.

No se actualmente cómo se lleve acabo algún intento de aprehensión de los con precio en la cabeza. Pero además de soporte marítimo y aereo. USA tendrá que usar bases aereas de las que tenga acceso cercano en países limítrofes y cercanos.

Será un "Epopeya" de mayor envergadura, si no hay soluciones más rápidas a las capturas.

A ésta fecha con todos con las manos sucias de algún modo! Me imagino que se limiten a los más renombrados cabecillas!

Estoy más seguro que nunca de ese destino y el de Venezuela!


Anónimo dijo...

Ésta historia es lo que ha pasado en muchos países alrededor del mundo pero especialmente en américa latina. Y no sólo con el petróleo, sino con otros minerales y hasta en la agroindustria. Mientras haya políticos corruptos o mal intencionados, esto seguirá sucediendo y al final todos terminarán como pasó con Pdvsa en Venezuela: destruida y quebrada.

Anónimo dijo...

Créanlo o no, el floripandia llegamos al punto en que
se celebra la "inauguración" de un ascensor.

A esto llegó el país que construyó el Puente sobre el Lago.

El que habla es el tontorrón de César Trompiz.

https://twitter.com/RobertoRodFer/status/1250930296771481601?s=20

Anónimo dijo...

Mita Galadriel
@noito67
Esto es increible! O sea, tiene que ocurrir una pandemia mundial para que ellos reparen el ascensor de un hospital, y además montan todo un show como si estuvieran inaugurando una autopista-

Anónimo dijo...

Trump ordena a CHEVRON a retirarse de Venezuela para éste 1 Dic. http://www.marketwatch.com/story/trump-orders-chevron-to-cease-operations-in-venezuela-by-dec-1-2020-04-21 ...esto da un time line nuevo respecto de Venezuela y Elecciones US 2020... y acciones hacia Vendzuela...