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jueves, 28 de febrero de 2013

Venezuela al borde del abismo


*** Los principales culpables


Hugo Chávez y su familia,  Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Rafaél Ramírez, Cilia Flores, los miembros del mál llamado Poder Moral, los magistrados del mál llamado Tribunal Supremo de Justicia, los ministros del régimen, las fuerzas armadas venezolanas, aquellos médicos quienes atienden o han atendido a Hugo Chávez en su enfermedad durante los últimos dos meses, todo este grupo de personas es culpable de una horrorosa conspiración contra la nación venezolana. Una conspiración para mantenerse en el poder de manera ilegal y contraria a todos los principios democráticos. No son estos los únicos culpables, ya que hay muchos otros cómplices, pero estos son, en mi opinión,  los principales criminales. El país deberá juzgarlos de manera ejemplar.
En segundo plano, pero no por ello menos culpables, están los embajadores del régimen en el mundo, esa colección de invertebrados quienes han guardado silencio frente  una situación indigna. Que diablos le pasa a un Alfredo Toro Hardy, por mencionar a un embajador de quien yo hubiera esperado una actitud diferente, que guarda trágico silencio? Ya sabemos que Chaderton ha vendido su alma al sátrapa, ese no tiene redención. Pero que sucede con los otros embajadores? Son todos unos miserables mercenarios?  Piensan que el gobierno de Venezuela es legítimo, que la farsa de un Chávez desaparecido por más de dos meses es creíble?  No les inquieta estar comprometidos en un acto criminal contra la Nación, por la cual habrán de responder ante el país y la historia?
Y que dicen los miembros de las fuerzas armadas? No hablemos del ministro,  porque ese monigote está vendido al régimen. Me refiero a los centenares o miles de oficiales quienes asisten a esta gran farsa en calidad de observadores.  Que clase de gente es esta? Por qué no hay nadie que se atreva a romper el silencio cómplice?
Y que dirá José Miguél Insulza ante lo que sucede en Venezuela? Como puede la OEA permanecer en total silencio frente a la tragedia venezolana? Es que no corre por las venas de los señores embajadores de esa organización, con la excepción de Canadá, Costa Rica y USA,  otra cosa que no sea champaña Dom Perignon?
Como podemos explicarle a la gente digna del continente la entrega que ustedes, embajadores del hemisferio ante la OEA, están haciendo de su misión? Es que han re-escrito ustedes las leyes de la moral? Cuando y quien lo hizo, con que aprobación?
Algo terrible nos espera: o la reacción violenta de un país indignado que nos llevará por caminos imprevisibles  o la victoria de la peor satrapía de malandros y analfabetas que haya conocido la nación venezolana, la cual nos pondrá al nivel de los países más atrasados del planeta. Las dos posibilidades son trágicas para Venezuela. De esos dos terribles escenarios prefiero el primero. El segundo es inaceptable.  


  

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Los dos escenarios son inaceptables. Ni el atornillamiento de la banda de forajidos ni un camino que nos conduzca a una guerra civil, en la que sufriremos todos, pero especialmente mujeres, niños y jóvenes.
Hay que agotar la vía de una salida no violenta, que no será electoral. ¿Dónde está el líder que nos conduzca con el mínimo de pérdidas humanas? ¿Es acaso todavía posible?
El país está entrando en una fase de disolución nacional y creo que el problema social, la absoluta ausencia de valores, especialmente en las claes bajas, totalmente envilecidas, y el gigantesco cogeculo que es Venezuela hoy en día, es tan acuciante -si no más- que el problema polìtico y económico. Por no hablar del coloniaje cubano, la otra gran desgracia que se abate sobre el país. ¡Qué grandísimo peo!

Anónimo dijo...

Tanto lo que escribe el Señor Coronel,como el comentarista tienen mucha razón,razón que frente a la incertidumbre y a la impotencia nos entristecen y desesperan, no me gustaría presenciar un río de sangre de patriotas que son capaz de dar la vida por esta amada Patria.Insisto en mi opinión de que no se puede tener el poder y las armas ,eso es lo que sucede aquí, se maneja muy bien el miedo que fue lo que el Señor aprendió de su tutor cubano .Alguien que nos diga qué vamos a hacer ,esto es desesperante.Claro que con las estupideces que están cometiendo,se van a caer de maduro porque ni el lumpen les cree ya, y como el bastión no está,será esperar por ese que nos dá todo sin pedir nada a cambio.. El Tiempo, ojalá que no sea muy largo para que no haya más gente en este País para sobre poblar los manicomios.