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domingo, 5 de abril de 2015

PLAY BALL!


Amo el béisbol. Thomas Boswell, un magnífico escritor deportivo del Washington Post escribió un libro llamado “Como la Vida imita la Serie Mundial”, lo cual ilustra que muchos pensadores toman muy en serio este deporte. John Sexton, Presidente de New York University y Doctor en Historia de la Religión, ha escrito un libro llamado: “El béisbol como camino hacia Dios”, y usa ese texto para dar un curso permanente en esa universidad. Y John Updike y otros escritores han escrito muchos ensayos y poemas sobre béisbol. Niños y viejos han hecho del béisbol una parte importante de sus vidas. Yo no hubiera podido soportar los años de Chávez sin que el béisbol viniese a a mi rescate espiritual. Durante muchos años las hazañas de Carrasquelito, Vizquel, Galarraga y Cabrera, entre otros grandes peloteros nuestros,  han endulzado mis días. Siempre sospeché que ello se debía a  inmadurez pero veo que estoy en compañía respetable.

Por ello digo:

Mañana comienza el béisbol
Se inicia la primavera de nuestros sentidos,
Después del  largo invierno
Resucitamos una vez más y regresamos al Estadio
que se nos antoja infinito como el Cosmos
Has visto lo pequeña que luce la goma
desde el jardín central?

Cierro los ojos y puedo ver
El terreno lleno de ídolos de mi niñez
Cocaína García calienta su brazo con pelota de plomo
Vidal López hace “swing” hacia el jardín izquierdo
Redondo alza su brazo desde el jardín central
Julio Bracho se ríe del Mono Zuloaga
Y el Conejo Fonseca habla con el Camello Briñez
Luis el Grande debate si retirarse este año
Y dejar que Luisito use su milagroso guante.
Ni él ni el Carrao Bracho se atrevían a volar
Y en autobús no se llegaba a la Gran Carpa.  

Mis ídolos se escapan de las barajitas,
Para jugar en el Los Teques de mí niñez:
Talúa Dandridge, Joshua Gibson y el Patón
 Jim Pendleton, Sam Nahem y Camaleón García
El Comisario y el Ovejo.

El béisbol es inmortal, como la especie humana,
Cada entrada nace, muere y resucita al día siguiente
Nuestros  ídolos viven eternamente
Esperando el llamado que les hacemos 
Desde el disco duro de la memoria


John Updike dice que el béisbol
parece fácil  desde la distancia
Todo se ve lánguido y perezoso,
 hasta que uno está en el plato
Y ve  pasar la recta de humo
 a un centímetro de la quijada,
Dice que los expertos solo quedan en silencio
Cuando Yogi Berra falla con un palomón
Por el  jardín izquierdo.
  
Mañana  escucharemos los himnos y los cantos,
Veremos las banderas ondear al viento
Y a los inmortales ocupar el  terreno

Mañana es Lunes de resurrección








4 comentarios:

Alitas Allie dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alitas Allie dijo...

Hizo recordarme una de mis peliculas favoritas: "Field of Dreams" (Campo de Béisbol)

Cada vez que la miro me acuerdo de mi papa -tambien a el le encanto este film- cuando el granjero Ray Kinsella mientras se encontraba caminando en su sembradío de maíz en Iowa, escucha una voz que le susurra: «Si lo construyes, él vendrá» ("If you build it, he will come." He interprets this message as an instruction to build a baseball field on his farm)

El sabe que si no sigue explotanto aquella parcela de maiz y la comvierte en un campo de béisbol, entonces sera su ruina total. Sinembargo su hijita le cuenta que ha visto un hombre en el terreno de juego: "Shoeless Joe Jackson", un beisbolista que había sido muy querido por su padre ya fallecido......

"Esperanza" don Gustavo y "Fe" son las que mueven montanas...

"Si reconstruimos nuestra patria, ella volvera"

Anónimo dijo...

Play Ball.

Recuerdo cuando vi mi primer juego de baseball profesional en Barquisimeto, por ahi por 1970, era yo un chamo que jugaba pelotra de palo y trapo en la calle de mi barrio. Tambien jugabamos chapitas. Desde entonces, me converti en aficionado del baseball y durante mi vida, he disfrutado de hablar de ese deporte y de haber ido a juegos con amigos, con mi familia, con mis jefes y companeros de trabajo. Hoy, autoexiliado en los EEUU, trato de ver los juegos de entrenamiento primaveral y de ver uno que otro juego en Tampa o en Miami.

Play Ball.

Anónimo dijo...

El béisbol es una metáfora de la vida. Aprendí a amar este deporte único a finales de los 50, como niño que ávido, compró sus primeras barajitas en 1959, aquellas que venían con un chicle del tamaño de la barajita y escuchando a Delio Amado León por la radio.

Luego, el béisbol ha acompañado todo mi tránsito vital. Dejé de ir al estadio universitario cuando se hizo practicamente imposible comprar entradas -es más facil comprar una para el Yankee Stadium-. He tenido la oportunidad de conocer varios parques de grandes ligas, y esos juegos forman parte de mis recuerdo más preciados.

Gracias por su escrito.