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miércoles, 18 de enero de 2017

Las pifias de Chuo


Chuo Torrealba, el Coordinador de la MUD, parece estar pobremente informado de lo que sucede en su propia organización. Así lo demuestra en una reciente entrevista, en la cual afirma:
Se ha hablado de referéndum, de enmienda, de abandono del cargo, todos mecanismos constitucionales para que haya elecciones en 30 días. Pero nadie ha dicho qué es lo que se va a hacer después con eso, a dónde va ese país después de esas elecciones, si es que se dan. Ningún país del mundo se quita una camisa sin saber cuál es la otra que se va a poner. El proyecto país es indispensable para que haya cambio porque el futuro es un mapa, no un discurso, y la gente tiene que verse muy clara en ese futuro que se le está proponiendo, y me refiero a toda la gente, no solo a los militantes de un partido, sino toda la gente, incluyendo, sobre todo, a las personas que hoy son gobierno y mañana van a ser oposición, porque si no, no hay incentivo alguno para querer articularse en esa dinámica de cambio”.
Según Chuo nadie sabe que se va a hacer después que este gobierno se vaya pero resulta que la MUD estructuró hace varios años un voluminoso documento en el cual participaron, según la información del momento, unos 300 especialistas y expertos, el cual consistía en la guía para el nuevo gobierno, en la propuesta para el nuevo gobierno. Y ahora Chuo nos dice que nadie sabe qué hacer. ¿Qué hicieron con este voluminoso documento? ¿Es que Chuo no conoce de su existencia? ¿Qué rochela es esta?
En aquel momento yo les envié a la MUD, en 2012, y luego en 2015, un decálogo que había estructurado junto con el psicólogo Daniel Benveniste, el cual decía así:
El Gran Frente Nacional promoverá la formación de un nuevo gobierno que tenga las siguientes características:
1. Un gobierno constitucional e institucional, descentralizado en su toma de decisiones y coordinado a nivel central, honesto, eficiente, transparente y siempre dispuesto a rendir cuentas al país
2. Un país sin presos políticos. Cuerpos policiales despolitizados, policías bien entrenadas y organizadas en base al mérito. Restitución en la Fuerza Armada de los conceptos de obediencia al poder civil y de lealtad institucional, así como de ascensos basados en el mérito y la profesionalización de los cuadros
3. Respeto por los derechos laborales, las asociaciones sindicales y la negociación colectiva.  Coherencia entre programas de subsidios temporales  y los planes estructurales de bienestar social y de inversión en infraestructura.
4. Un sistema educativo descentralizado, rescate de las escuelas públicas y una educación para la democracia y la convivencia social.
5. Un sistema de salud descentralizado y de asistencia integral, con instalaciones hospitalarias bien acondicionadas  y promoción de la participación del sector privado en los servicios de salud.
6. Una  industria petrolera autónoma, gerenciada profesionalmente, eficiente y despolitizada, limitando la actividad estatal  a  lo indispensable.
8. Plena libertad de expresión y fin de las cadenas politizadas  y del uso de los medios del estado para propaganda del régimen. Fin del culto a la personalidad presidencial.
9. Una política exterior profesional,  rechazo del terrorismo y el narcotráfico, respaldo a las organizaciones internacionales y alineamiento con los países democráticos del planeta.
10. Plena vigencia de los derechos humanos, de las libertades públicas y  adecentamiento del sistema carcelario.
La versión de este documento enviada a la MUD en el año 2012, fue firmada por el suscrito, Daniel Benveniste,  Manuel Bermúdez, Enrique García Villegas, José Emilio Castellanos, José E. López Contreras, Juan Roger, Humberto Seijas P., Alberto Tudela, Antonio Vives, Gustavo Fernández, Corina Groeger, Tomás Lefkovitz, Arnaldo Salazar Rafalli y Haydee Seijas Pittaluga.  
Este decálogo estaba enteramente basado en el voluminoso documento de la MUD, era una especie de resumen muy apretado de ese documento, para lo cual nos leímos el extenso documento que tenía centenares de páginas. Resulta que Chuo no lo conoce ni parece conocer la existencia de estos u otros aportes.
Así no vamos pál baile.
Estoy seguro de que así como la misma MUD  y nuestro pequeño grupo hicieron aportes, así mismo deben haber llegado a la MUD otros aportes sobre las alternativas al régimen actual. No comprendemos que es lo que le sucede  a Chuo. 
No se trata de que Chuo sea malo o bueno, se trata de que la MUD tiene graves problemas internos de organización y comunicación.
La entrevista con Chuo tiene otros aspectos que deben ser comentados. Por ejemplo, él dice:
Hay gente que dice, por un lado, que esto es dictadura, y por otro dice ´ah no, chico, sencillamente aprobamos esto en la Asamblea Nacional, levantamos la mano y en 30 días hay elecciones. O que dice ´vamos a pedirle la partida de nacimiento (a Maduro) y como no la tiene, lo podemos sacar en ocho días´. O es chicha o es limonada. O la cosa es una dictadura o la cosa se puede resolver utilizando los mecanismos convencionales de una democracia”.  
Chuo dice que la oposición no debe pedir la partida de nacimiento a Maduro y esperar que salga en ocho días, o que no se debe aprobar algo en la Asamblea Nacional y esperar que en 30 días haya elecciones. Esos comentarios de Chuo representan  una grotesca simplificación de lo que debe ser la estrategia. La oposición debería actuar como si en Venezuela existiera una democracia, debe nombrar magistrados y directores del CNE, debe pedir la verificación de las ciudadanías de Maduro y, ahora de El Aisami, debe actuar como un cuerpo democrático, ceñido a la Constitución. Por supuesto que nadie puede esperar que esas actuaciones fructifiquen rápidamente, dada la naturaleza dictatorial del régimen. Pero es necesario que se lleve a cabo y se documente esta confrontación, la cual debe darse en todo momento. La oposición no puede bajar la guardia solo porque sepa que no obtendrá acción rectificadora inmediata de parte del régimen. La oposición debe crear el enfrentamiento con la dictadura,  esta debería ser la esencia de la estrategia opositora.

Agrega Chuo: “El trabajo nuestro no es llamar al pueblo a la calle porque el pueblo ya está en la calle y está indignado”.  Claro que si es su trabajo, Chuo. Llamar al pueblo a la calle, organizar las marchas, las protestas, las huelgas, la confrontación con la dictadura. La MUD debe ir a la vanguardia del pueblo, no a la retaguardia del pueblo. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La mud.....en ingles, mud=barro.

La mud esta embarrialada.........o empantanada en arenas movedizas que la tienen atascada.......nueva sangre. Chuo, apartese y dele espacio a otros que la saquen del barrial y con ello, que saquen al pais del hueco embarrialado en donde cayeron.
Chuo y el Papa, piedras de tranca de la liberacion de Venezuela

Anónimo dijo...

No se a que juega Chuo -o lo sé muy bien-. Por algo Maduro habla bien de él...