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miércoles, 19 de octubre de 2011

Circlesville, Ohio, si. Barrera, Carabobo, no

Ganadora 2010


En el pueblo de Circlesville, Ohio, de población 14.000 personas, se lleva a cabo todos los años una Feria de la Calabaza. Así se ha hecho por los últimos 101 años. De manera similar pero diferente, en el pueblo de Barrera, Carabobo no se ha llevado a cabo una Feria Anual del Mango por los últimos 200 años.

En Circlesville acaba de morir la Reina de la Feria de la Calabaza de 1933. Tenía 93 años y todavía recordaba con nostalgia su momento de triunfo en el escenario, sus cinco minutos de fama, como diría Andy Warhol. Este año la calabaza ganadora de la feria pesó 901 kilogramos. Se imaginan ustedes una calabaza de casi una tonelada? Allí hay sopa pá rato!

Cuando los tres días de la feria están andando, la población de Circlesville pasa de 14.000 a unas 400.000 personas. Hay desfiles de bandas musicales, concurso para elegir la reina de la calabaza, un concurso de bebés, circos y espectáculos variados. La panadería del pueblo produce más de cien mil “Doughnuts” de calabaza, hechas con una receta tan misteriosa como la de la Coca-Cola.

En fin, Circlesville surge en el mapa nacional de los Estados Unidos como, digamos, la capital mundial de la calabaza. Esta es una de las maravillas de los Estados Unidos. Cada pueblito es la capital mundial de algo.

Del tomate,

del pimentón,

de la manzana

o del melocotón.

Cada pueblo desarrolla una personalidad propia y se las arregla para aparecer en el mapa nacional. Los estadounidenses generalmente tienen un fuerte sentido de identidad y de iniciativa. Cuando un tornado les daña el pueblo amanecen al día siguiente limpiando los escombros y reconstruyendo, no en las oficinas públicas como damnificados que demandan la ayuda del gobierno.



Yo viví por unos ocho años en Sabana del Medio, una “urbanización” rural de Barrera, en Carabobo. El pueblo y sus alrededores tendrán una población similar a la de Circlesville, Ohio. En Barrera habían (y probablemente hay) unos seis u ocho botiquines, una bodega organizada, varios expendios de cualquier cosita en los costados de las casas. Hay una iglesia sin cura permanente, solo uno itinerante. Hasta 2003, que salí de allá, no había un dispensario, mucho menos un hospital. No hay cine ni biblioteca municipal. Pocos teléfonos. La gente es buena, con excepción de una banda de malhechores que existía (o existe todavía) en Barrera Norte, la cual cometió varias fechorías, incluyendo asesinatos, mientras viví allá.

Barrera tiene algo que pudiera ponerla en el mapa nacional si sus habitantes tuvieran el mismo sentido de identidad y de iniciativa que tiene Circlesville.

Tiene el mango

que juega garrote.

Mangos chiquitos

Mangos grandotes

Mangos injertos y

Mangos sapotes.

Con esa mangamentazón que avasalla al pueblo desde Mayo hasta Septiembre de cada año, Barrera pudiera haber tenido desde hace mucho tiempo una Gran Feria del Mango y haberse auto-bautizado como la capital mundial del mango. Pudiera tener una bandera con el lema: ”Nos Zumba el Mango”. Durante tres o cuatro días pudiera tener jazz, ópera al aire libre, circos, juegos de animalitos, concursos de belleza, mermeladas de mango, cachetes de mango, vino de mango, la Reina del Mango. Pero Barrera tiene 200 años sin agarrar esa sartén por …el mango.

Cuando estuve allá viviendo intenté echar a andar esta idea. Les esbozé a los habitantes del pueblo algo de lo que he escrito aquí. La gente del pueblo que acudió a mi convocatoria se mostró entusiasmada. Uno de ellos tomó la palabra para apoyar la idea. Y preguntó: “Cuando vamos a hablar con el gobierno”?

“Para qué”? , respondí. Y nos dijo, con el aire de quien tiene el camino claro: “para que nos patrocine, para que nos dé la plata”.

Hasta allí llegó la idea. Sin que el gobierno se mueva no habrá jamás una feria en Barrera. El problema es que nadie de Barrera ha estado nunca en Circlesville, Ohio.


Concursante en 2011. No tengo la foto de la ganadora.

7 comentarios:

Per Kurowski dijo...

Si ni siquiera celebramos el Día del Petróleo!!!... de seguro por cuanto hay demasiados interesados en que nos olvidemos del petróleo.

Daniel dijo...

Excelente entrada Gustavo!

Gustavo Coronel dijo...

Gracias, Daniél.
Para ti también, Per

No se que me pasa hoy
que estoy escribiendo en verso.. sin hacer mayor esfuerzo.

Anónimo dijo...

Lo que relata el Sr. Coronel es muy interesante, así como, doloroso. Nos falta sentido de identidad en todas nuestras dimensiones sociales, ¿por qué?: porque no somos una sociedad que piense en colectivo, porque tenemos la auto estima baja en promedio (no apreciamos nuestras fortalezas, así sean triviales), porque no conocemos la historia adecuadamente, porque nuestro paradigma (y nos han acostumbrado)a que el gobierno debe resolver todo... Por ahí, mas o menos, va la cosa.
Después nos preguntamos ¿por qué nuestros jóvenes (y no tan jóvenes)talentos se van y desarraigan del país?: porque no hemos cultivado nuestra identidad.

Anónimo dijo...

Hay tantos ejemplos como ese, Gustavo. El pueblo de Bueu en Galicia tiene una Feria del Pulpo a la que asiste media España. El pueblo de Gruyere vive del queso, así como todo el valle del río Emme en Suiza central (Emmental). El secreto está en el impulso que da el deseo de superarse sin ayuda del gobierno sumado a amplias libertades económicas. Varios pueblos de Monagas podrían tener una Megaferia de la conserva, los pueblos de Boca de Uchire y El Hatillo la Feria del Camarón, la Isla de Margarita la gran Feria del Chucho...

César dijo...

Excelentes reflexiones Sr. Gustavo. Yo vivo en un pueblito de Cataluña, España y cada Viernes Santo, desde hace unos 300 años, celebran un Via Crucis viviente. Ahora es una mega producción, con cientos de soldados romanos, caballos, El Calvario con las tres cruces, etc. Las Estaciones están desperdigadas por todo el pueblo. Todo es real (excepto los azotes, claro, y la Crucificción y cuando Judas se ahorca, que los actores hacen con arneses, lógicamente). Ese día el pueblo se llena a reventar de gente de todas partes. La gente del pueblo está genuinamente orgullosa de su Via Crucis, incluso los no muy creyentes. También hacen otro día la Feria de la Madera, donde los artesanos y pequeñas empresas de la zona pueden mostrar sus productos, así como también los proveedores de maquinarias y herramientas y claro, también hay comestibles típicos, competencias deportivas o de habilidades, etc. Durante el fin de semana otorgan el premio al mejor símbolo de la feria, hecho en madera. Un año lo ganó un trompo gigante de 3 o 4 metros de alto que se exhibe a la entrada del polideportivo. Otro año fue un tobogán en forma de ardilla. Lo que quiero decir con todo esto es que en Venezuela con frecuencia vemos que lo que falta es un poco de aprecio por el pueblo/ciudad donde se vive. Si no sientes aprecio por ello, ¿cómo vas a organizar una feria de nada?

Anónimo dijo...

Exelente articulo como siempre, pero hay un detalle, en Barrera hubo un dispensario fabricado por las avicolas alli cercanas la cuales pagaban un medico que iba una vez a la semana, al mudarse la empresa a La Mona, los que quedaron alli (Protinal y Purina) suspendieron el servicio, aun esta la edificacion alli. Gerardo Damaso